El retorno de Patrocinio

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DE FRENTE Y DE PERFIL

RAMÓN ZURITA

Considerado como uno de los grandes villanos del levantamiento zapatista de 1994, por no detectarlo a tiempo, José Patrocinio González Garrido fue condecorado (24 años después) por el gobierno de Chiapas.

Le fue entregada la presea Miguel Álvarez del Toro, por su contribución a la vida ambientalista y de conservación de la fauna chiapaneca.

A Patrocinio se le responsabilizó de no detectar a tiempo el movimiento desde el gobierno estatal (era gobernador con licencia), en el que estuvo hasta un año antes del alzamiento y como encargado de la política interior del país.

Desde entonces el chiapaneco fue relegado de la vida política, después de ser un cercano protagonista en sus diversos cargos públicos: delegado político en Miguel Hidalgo, senador, gobernador y secretario de Gobernación, en lo personal, mientras que proviene de una familia con amplio bagaje político.

Su padre, Salomón González Blanco fue con tres distintos presidentes secretario del Trabajo, inició con Ruiz Cortines, siguió con López Mateos y concluyó con Díaz Ordaz. Su suegro Antonio Ortiz Mena, director del IMSS y secretario de Hacienda en dos administraciones distintas. Por el lado materno hijo de (Josefa) una hermana de Tomás Garrido Canabal.

Con todo y el linaje político, González Garrido construyó su propio camino y transitó por él, hasta aquel 1 de enero de 1994, en que se frenó su ruta ascendente.

En aquel entonces, el PRI seguía siendo el partido mayoritario y el candidato priísta el malogrado Luis Donaldo Colosio, con quien posiblemente hubiese encontrado un espacio.