AMLO, con discurso sobrio y austero

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CIUDAD DE MÉXICO.– “Este va a ser el discurso posiblemente más sobrio, más austero, más breve de los que he dicho en los últimos tiempos”, dijo el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

Y así fue. Hablaba ante los senadores electos de Morena, PT y PES. Su intervención duró menos de 2 minutos. “Sólo agradecerles mucho. Decirles que este apoyo sí se ve”, y desató los aplausos de los legisladores electos .

Mensajes implícitos: Ricardo Monreal sentado al costado derecho de Obrador. Cristóbal Arias, su compañero de lucha en Michoacán, al lado izquierdo. El primero será coordinador de los senadores; el segundo ha manifestado su interés por ser Presidente del Senado.

Básicamente para dejar en claro que van seguir trabajando juntos, cada quien desde su poder: uno el Ejecutivo, los otros, el Legislativo.

Y el mensaje más fuerte, sobre la austeridad: “Que estemos actuando de manera consecuente para llevar a la práctica la recomendación del mejor presidente que ha habido en la historia de México, el presidente Benito Juárez García, quien decía que el servidor público tenía que aprender a vivir en la justa medianía. Por eso estoy contento. Muchas gracias de todo corazón.

“Buen provecho, vamos a desayunar y posteriormente nos tomaremos la foto”, añadió López Obrador.

Y en medio del desayuno, una cruda y muy triste realidad. Lo dijo Monreal, sobre la situación de México: “Nos dejan una descomposición social muy grave, un país en grave estado de salud, en agonía, hecho pedazos”.

Terminaron el desayuno. Y pasaron al salón contiguo, a tomarse la foto del recuerdo, de los senadores que acompañarán, los 6 años, a López Obrador, en este su proyecto de la Cuarta Transformación de México.

Y se marchó, ahora entre menos tumulto de gente, porque en el hotel donde se hizo el desayuno, dispusieron de un camino entre vallas para que no ocurriera eso que no le gusta: que lo apachurren. Eso sí, se acercó a la gente que le pidió selfies.

La pregunta obligada: el resultado del estudio técnico de sus colaboradores sobre el futuro del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México. “Hoy vamos a terminarlo… mañana hablamos de eso”, prometió.

Se marchó a la siguiente reunión, una muy importante: por la educación. AMLO fue a encontrarse con los rectores de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación (ANUIES).

No eran pocos los directivos: participaron 191 consejeros, rectores, directores de escuelas y universidades nivel superior, instituciones de nivel medio superior e institutos de investigación. Sin duda, la reunión más importante en materia educativa, desde que ganó las elecciones. Por supuesto, a su lado, el próximo secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán.

Estuvo un par de horas con ellos, en reunión privada. Al salir, se le veía contento, pues llevaba en la bolsa el compromiso de firmar un acuerdo conjunto, universidades privadas, públicas y presidente electo, para mejorar la educación superior.

De ahí, a comer en su casa, la particular, la de Tlalpan. Luego, de vuelta a la oficina, para terminar ese dictamen.