El fracaso de los impuestos especiales

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Victor Sanchez

Quedó completamente demostrado que es insuficiente la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios a cervezas y bebidas alcohólicas para cubrir costos por daños a salud pública. Incluso, en análisis de legisladores federales, en 2017, atención de cirrosis fue de 64 mil millones de pesos, 1.8 veces más que el cobro de ese impuesto. Lo más grave es que el dinero recaudado no se destina para informar a jóvenes y adolescentes sobre los daños del alcohol y las adicciones.

En los ocho años de vida, el IEPS a cerveza y bebidas alcohólicas tuvo un crecimiento anual real de 3.7 por ciento y recaudó 35 mil 8 millones de pesos, cantidad que representa 23.1% del IEPS no petrolero, sólo por debajo del aplicable a tabacos labrados que aportó 26% para este mismo año.

En contraste, durante 2017 el costo en atención a la cirrosis fue del orden de los 63 mil 733.7 millones de pesos, monto superior en 180% en comparación a la recaudación del IEPS a cervezas y bebidas alcohólicas, obtenido en ese mismo año.

Sugiere considerar el costo total de la atención de este padecimiento, pues en México podría ascender a 233 mil 911 millones de pesos al año, equivalente a 600% del ingreso obtenido por el IEPS a cervezas y bebidas alcohólicas.

Esto implica un severo golpe a las finanzas públicas porque son insuficientes los recursos para atender a más de 7 millones de mexicanos que sufren el daño a su salud por el consumo de alcohol.

Son intocables las fabricantes de alcohol que nadie se atreve a orientar sobre los daños del alcoholismo. Es una enfermedad contagiosa, que provoca severos daños a la salud, con efectos irreversibles.