Forma tus pequeños escritores

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¿Tienes un niño con ansias de tomar la pluma? Te dejo estos consejos brindados por quienes se dedican a este oficio

Escribir es un camino difícil, prin­cipalmente en un país donde el promedio de lectura es de me­nos de cuatro libros al año, se­gún una encuesta del Instituto Nacional de Geografía e Historia (Inegi) realizada en 2016.

Si en casa tienes un pequeño escritor, o un hijo con inquietudes de cuentista o poeta quizás te sientas desconcertado sobre có­mo actuar, pues es más fácil hallar talleres de pintura, baile, música, que para niños o adolescentes con ansias de hacer libros.

BUENOS HÁBITOS

Visita la biblioteca. Pa­ra producir, el primer pa­so es nutrirse. Deja que tu pequeño abreve del saber universal y qué mejor que desde una biblioteca. No lo limites. Déjalo conocer la vida de animales, la for­mación del universo, la his­toria de las rocas, biogra­fías, son tan importantes como los libros de poesía y las novelas para niños. Procura que las visitas a la biblioteca lo intriguen y despierten su curiosidad. Preséntalas como premios.

LEE CON ÉL

Es el primer consejo de una escritora. Servirá no sólo para estrechar los la­zos con tu pequeño, tam­bién para inculcarle el buen hábito. Si él te ve le­yendo, te imitará y querrá hacerlo contigo. Tal vez al cabo de los años se dedi­que a otra cosa, pero siem­pre disfrutará de un buen libro.

DISCIPLINA

Todo buen escritor sabe que se requiere más disci­plina que talento para te­ner un buen resultado. La disciplina es un buen hábi­to que se desarrolla con el arte, sea cual sea, o con el deporte. Le será básico pa­ra el crecimiento en la vida.

ALÉJALO DEL EXCESO TECNOLÓGICO

Todo escritor y artista, de­be tener creatividad e ima­ginación, los estudios demuestran que las tablets no son las mejores formas de conocer el mun­do. Mejor déjalo tomar un li­bro y olisquearlo, colocar flo­res en él y hacer manualidades.

DÉJALO EXPLORAR

Tanto si vives en la ciudad o en el campo, déjalo conocer y ex­plorar con otros sentidos. Vén­dale los ojos mientras lo llevas a caminar al parque o comen he­lado tratando de adivinar el sa­bor. Escucha con él la lluvia o el ruido de un río. Llévalo a un concierto. Lo importante es for­mar a un ser humano íntegro que aprenda a disfrutar cada instante y a amar el mundo a su alrededor para poder a reflejar­lo después en un papel.

PACIENCIA

Sé paciente con él y enséñale a adquirirla. Le será bá­sica en to­dos los as­pectos . Es importante que aprenda a manejar la frustración, ha­bilidad que le será utilísima en su ca­mino y de la que todos echamos mano de cuando en cuando.

REGALA LIBROS

Preséntale los libros como ob­sequios y premios, déjalo dis­frutar de ver cómo su colec­ción crece y aprende algo nuevo cada día.

DISFRUTE

Nadie va al castigo volunta­riamente, nunca lo castigues mandán­dolo a leer o transcri­bir textos. Eso le pro­vocará un rechazo absoluto.

FOMENTA LA AUTOCRÍTICA

Uno de los puntos más importantes, nadie avanza si no es retándose a sí mismo y analizándose con obje­tividad. Es importante que desde niños los enseñes a buscar cada día la mejor versión de sí mismos, tanto en su quehacer dia­rio como en sus pequeñas obras. Está de más decirte que creas en ellos y que los apoyes, sé que lo harás y te sentirás orgullosísima de sus pequeños grandes logros.