Fitness y alegría

10129
Raquel Bigorra

Qué bueno que nos vimos antes de volver al teatro, porque a la mayoría del elenco nos falló la memoria en el ensayo, ¿y cómo no?, si estuvimos de pata caliente. Dos meses y medio anduve de vaga. Yo aproveché para consentir a mi Rafaella. Alberca, playa, sol y mar, familia y zumba. ¡Ah, sí! Unos tres días me di una escapada a Orlando, porque no me quería perder la convención anual de zumba. Ya me habían dicho que es una experiencia única y vaya que lo fue. Con decirles que viajé sola. Dejé a la familia en casa y me regalé la oportunidad de tomar las mejores sesiones y clases con Dj en vivo y por supuesto con Beto Pérez, el creador. A la convención llegaron instructores, fans, embajadoras y gente de todas partes del mundo; Japón, Indonesia, Panamá, Ecuador, Puerto Rico, Rusia, Colombia, de todos lados. El fitness concert estuvo de lujo. Cerraron la noche los chicos de Gente de Zona y yo sentía que la virgen me hablaba cuando cantaron la de Somos tú y yo. Hora y media bailando al ritmo de varios cantantes que hacen temas para zumba, y por supuesto a Beto Pérez, le seguimos los pasos. Cabe señalar que dos de los más fregones son mexicanos, William y Yuhaine, pusieron el nombre de este bendito país muy en alto con su gracia y entrega para bailar en la tarima. Acabé empapada, con el rímel corrido y el corazón lleno. Yo miraba a mí alrededor y no conocía a nadie, me tocó puro asiático y gringo de mi lado, nadie me conocía, pero todos nos sonreíamos con amor. Bailamos alrededor del escenario y cuando sin querer nos dábamos un pisotón o un codazo, nos volvíamos a sonreír. Se formó la gozadera, como dice Gente de Zona. Allí estuvimos ocho mil personas bailando en el mismo salón. Solo por el gusto de hacer zumba con Dj en vivo y de vivir la magia única que llega una vez al año a Orlando, con la convención. Los instructores que se suben al escenario conviven un mes antes del evento, para ensayar día y noche y traer nuevas coreografías al concierto. Literal, viven bajo el mismo techo para ensayar 24 horas. Son unos profesionales. Yo salí fascinada y después que me hice instructora, pues cada vez estoy más metida en el mundo del fitness y la alegría. ¡A gozar que el mundo se va a acabar! Espero seguirlos contagiando de lo bueno por aquí y también en el teatro. Ya saben que en A oscuras me da risa, las carcajadas están garantizadas. Arrancamos gira entre semana, así que nos vemos en el CC1 los fines, y también en el interior de la República. Nos leemos próximo viernes en El manual de la buena esposa.