¡Ahí les va, y… a oscuras!

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Daniel Bisogno

Pues ya se fue el mundial y el sen­timiento generalizado es que como que nos falta algo, sobre todo a mí, dinero, pues como ustedes saben tuvimos que parar de manera intem­pestiva la temporada de la obra de te­atro con la que tanto éxito estábamos teniendo A oscuras me da risa, pero pues se tuvieron que llevar a mi queri­do Albertano como quien dice a medio taco pues Adrian Uribe se enfermó de gravedad y ya no pudo ir al mundial y eso no es todo, acaba de recaer y de nuevo fue hospitalizado de emergen­cia este lunes e intervenido quirúrgi­camente de nuevo, así que ahora que ya están todos de regreso volvemos a la chinga señoras y señores, pero con toda la alegría del mundo de volver a subirnos al escenario y hacer carca­jear al público sin parar un segundo como la neta sucede en esta obra, el caso es que hoy tenemos ensayo, no vaya a ser la de malas que ya no nos acordemos de nada de los diálogos, como quiera haberla dejado de hacer durante siete semanas no es cosa sen­cilla porque acá entre nos es una obra muy precisa donde una palabra det­ona muchas acciones, abrir y cerrar puertas , salir mientras uno entra en el piso de arriba, es decir si te apende­jas pensando saliendo de la función voy a pasar por unos bolillos ya se fregó la cosa, alguien no entró a tiempo y podría cambiar curso de la historia, así que hay que estar completamente al pedo, por lo que en unos minutos más estaremos reunidos todo el elen­co de la obra, Albertano, mi comadre Raquel Bigorra, Benito Castro, la maestra Resurrección, Armando Ara­iza, Diana Motta y su seguro servidor para volverle a dar la forma y ritmo que ya tenía antes de esta pausa, pero pues como algunos aprovecharon para tomarse unas vacaciones como mi comadre que anduvo en Miami, en los Cayos, en Orlando llevando a mi ahijada Rafaela a Disneylandia ( la mía no conoce ni la feria de Chapulte­pec) también mi Benito Castro tuvo que ir a la frontera pues resulta que compró un carro en los Estados Uni­dos y a cada rato tiene que estar yen­do a hacer el papeleo así que las de él no fueron tanto vacaciones, mi Albertano y El Macaco, o la maestra Resur­rección, como más les guste a ustedes pues estuvieron en Rusia correteando la chuleta por parte de Televisa, yo pues aquí trabajando sin parar todos los días de la semana, ya saben que casi no soy adicto al trabajo, pero aquí entre nos sí aproveché todos los fines de semana para echar una descan­sadita que ya la traigo atrasada, pero pues como dijera Alfredo, ¡ya ni pedo! A partir de este fin de semana entonc­es regresamos al teatro con A oscuras me da risa, vamos a estar al pendiente de ver cuánto le invierte mi comadre a su vestuario y hasta las extensiones de greña ya ven que es una Estrella mi Bigorra, de hecho hay una escena en la que la agarro del pelo y hasta miedo me da, no me vaya yo a endrogar con los 45 mil varos que cuestan esas co­sas, y eso que no le dan su porcentaje al muerto que involuntariamente las donó, así es todas las de mi comadre son de pelo natural, bueno la de mi Al­bertano también aunque no lo parez­ca, una cosa es que la suya parezca de esas pelucas Mi Alegría y otra que lo sea, es de pelo natural también aun­que se ve luego luego que el muertito de la peluca de Albertano era tal vez más humilde que el de mi Bigorra. Pues ahí los esperamos entonces para que lo comprueben en vivo a partir de este fin de semana y se zurre usted de la risa como se lo merece, acuérdese que es verdad que la risa cura todo y es un alivio para el alma. Moraleja: Yo no uso peluca pues yo si estoy bizco­cho, eso sí, mi tinte en la comer, en el pasillo ocho. He dicho.