Diario Basta!

El futuro incierto de televisa

Y no es que ya sepa qué va a pasar con la empresa de la familia Azcárraga, pero con la venta de sus estaciones de radio y que en el horario de las cuatro y media ya no van a transmitir telenovelas, es sencillo darse cuenta que siguen en crisis. Que se toman decisiones desesperadas para ahorrar dinero. Para los que dicen que los melodramas tienden a morir por las nuevas plataformas que han surgido, están confundiendo la gimnasia con la magnesia. Son dos cosas distintas, creo que todavía hay un público en la televisión abierta que quiere seguir viendo el antes llamado canal de las estrellas.

Pero también es cierto que exigimos calidad: en las historias, en las actuaciones, en la dirección de escena y cámaras, y sobre todo en la producción. Esos tiempos en que hasta las calles se hacían en un foro de televisión han quedado atrás. Ahora se requiere grabar en exteriores, y si el personaje es rico, verlo a bordo de un coche de lujo o helicóptero para llegar a trabajar. El vestuario debe estar acorde así como la escenografía y ambientación. Si no se ponen las pilas, el panorama puede ponerse aún más terrible. Hay que invertir dinero para poder cumplir en el mercado global, y también dejar de hacer las mismas historias o tropicalizar las de otros países. Insisto, urge un concurso de historias que pueda darles la oportunidad de que tanto escritores experimentados, como los que recién empiezan exhiban su talento, y simple y sencillamente que gane el mejor. Aunque para evaluarlas se tiene que contar con un equipo de gente preparada, que sea objetiva y deje a un lado los compadrazgos, o de nada va a servir que hagan ese tipo de convocatoria.