Diario Basta!

Llegó Satanás a La Academia

Así es público querido, dador de amor y cariño a su vez, no de balde esta columna se llama Desde el Averno, pues este que les escribe es un digno representante de las tinieblas, de la oscuridad y si no me creen, les platico que me invitaron a que fuera a la casa de La Academia, a intentar mediante algún juego o dinámica, sacar del intenso estrés y la presión extrema a la que están sometidos los aspirantes Estos chavos que vienen con toda la ilusión de cumplir su sueño pero que no es fácil el día a día en una escuela de alto rendimiento como lo es La Academia, así que me propusieron jugar twist con ellos, que es un tablero en el piso con círculos de distintos colores y hay que ir poniendo manos y pies según las coordenadas que se les indiquen, hasta aquí todo iba sano y bien, pero no contaban con este aprendiz de Belsebú que les escribe, pues me dije a mí mismo: “¿Se quieren conocer? ¿Se quieren desestresar? ¡Pues lo van a hacer!”, así que los puse a jugar, empezaron a enredarse entre manos y piernas femeninas y varoniles, solo que le puse una pequeña variante al juego, aquí el que pierda tiene la opción de pregunta o castigo, es decir, el perdedor elige cómo pagar su falta, si con una pregunta o con un castigo, ya se imaginarán qué tipo de preguntas les tenía preparadas y ni que decir de los castigos, así que arrancó el juego y la primera en perder fue una de las mujeres, decidió pregunta y esta fue: “¿si tuvieras que escoger forzosamente a uno de tus compañeros para tener relaciones sexuales, a quién sería?”, si señores, el Diablo andaba suelto y a la muchacha no le quedó más remedio que contestar, creo que con la simple pregunta ya se puso cachonda, y los demás también, contestó que se merendaría al chileno, un chavito de 22 años bastante galancito que se trae locas a varias, dentro y fuera de La Academia, cosa que sorprendió al chilenito pero también lo puso a mil, pues siempre es grato saber que le gustas a alguien, a partir de esa respuesta empezaron a flotar las feromonas en el ambiente y ninguno más volvió a pedir pregunta, todos le entraron al castigo, los primeros en ser castigados fueron una niña que se llama Marianne y Adolfo, quien por cierto es uno de mis favoritos, me parece que tiene madera, tiene presencia y por si fuera poco me cae muy bien por perversote, entre sus múltiples cualidades está el ser poliamoroso, es decir, cree en el amor sin exclusividad ni de persona, ni de género, ni de nada, figúrense qué maravilla, así que fue de los primeros en empezar a repartir besos de lengüita a diestra y siniestra, le dije que besara a la que más le gustara durante quince segundos, debo de confesar que varias se empezaron a apretar con el pretexto absurdo de que “tienen novio”, cosa que a los pocos segundos se les olvidó, el Adolfo le arrimó un besote a una de sus compañeras de esos que enamoran, luego empezaron a desfilar las parejas armadas por este demonio que les escribe, metiéndose lengua y faje al por mayor, una fiesta en la que el Marqués de Sade hubiera estado profundamente orgulloso de este, su alumno, de repente me tocó castigar a la guatemaltequita y tenía cara de terror, así que me dije: “te da miedo el chile, pues aunque sea de este”, y saqué del refrigerador tremendo chile de árbol y la hice que se lo comiera a mordidas, para que le vaya perdiendo el miedo, al igual que a Daniela la puse a comerse un plátano de manera obscena y empezó con recelo, pero vieran con qué manejo del fruto acabó, y para rematar, después de un beso en trío con Adolfo, el chileno y una de las niñas, se terminó con un besito entre Isbo y Fernando, ya para que se acabase de romper el turrón. Al final quedaron encantados con mi visita y quieren mi regreso. Se dará, de eso no tengan duda. Moraleja: Si de la concentración no quites zagarte, recuerda que hay que tener bien atendida la parte. He dicho.