Relación interpersonal la guía básica de buenos modales

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Estos te ayudarán a mejorar las relaciones interpersonales y te abrirán muchas puertas; una persona educada siempre va a caer bien a todos

LOS BUENOS MODALES demuestran deferencia, cui­dado y consideración por los demás. Pueden ayudarte a tener mejores relaciones con la gente que conoces y con aquellos a los que vas a co­nocer. Expresan respeto a las personas con las que interactúas y también inspiran respe­to de ellos hacia ti.

Practica la cortesía básica

Di por favor y gracias cuando corresponda, incluso a la per­sona que te atienda en McDo­nald’s. La gente nota cuando eres cortés y respetuoso, y eso vale mucho. Además, di discul­pa cada vez que sin querer te lleves a alguien por delante o pide permiso si tienes que irte de una reunión social de for­ma momentánea.

Sostén la puerta para otras personas. No debes ser el chi­co de la puerta. Si alguien in­gresa a un sitio casi al mismo tiempo que tú, detente un se­gundo y mantenla abierta. Si la persona es un desconoci­do, dile: después de usted. Si no, remplaza el título por su nombre. Si no sabes si el otro valorará este gesto, pregún­tale amablemente: “¿Le sos­tengo la puerta?”, así le darás la oportunidad de aceptar el gesto o rechazarlo.

Habla educadamente. Mantén el volumen de tu voz lo más bajo posible pero sin dificultar la conversación y no utilices jerga ni muletillas (en­tonces, este, etc.). En lo posi­ble, intenta no perder las “s”, por ejemplo, en vez “tábamo volviendo”, di: “estábamos volviendo”.

No hables sobre temas in­apropiados, como funciones corporales, rumores, bromas pesadas, malas palabras, ni nada que no te gustaría que tu mamá (o la persona que te gusta) te oyera decirlas.

No interrumpas ni anules a la otra persona cuando esté hablando. Practica ser un buen oyente, y habla cuando sea tu turno.

Ofrece tu asiento en trans­portes públicos. Si estás en un tren o un ómnibus y ves a al­guien que tiene problemas pa­ra mantenerse de pie, ofréce­le tu asiento. Si no acepta, sé amable y respóndele: “Por fa­vor, no tenga problema en de­cirme si cambia de opinión”.

Aprende a saludar a las per­sonas. Sea en una situación in­formal o formal, reconocer la presencia de otra persona es un punto fundamental de los buenos modales (no hacerlo puede ser visto como un insul­to en la mayoría de los contex­tos). Haz lo siguiente.

Si saludas a alguien que co­noces, un saludo informal es suficiente. Puede ser tan sim­ple como un “Hola, ¿qué tal?”. Si saludas a alguien mayor que tú, un socio comercial o cual­quier otro conocido del ámbito formal, mantente en un saludo formal y usa oraciones comple­tas, a menos que te sugieran hacerlo de otra manera.

Para saludos informales, la interacción física con la otra persona es tu decisión. Si es un saludo formal, es aconseja­ble estrechar su mano o incli­nar ligeramente tu cabeza. Si la persona a la que saludas te da un abrazo o un beso, acéptalo amablemente.

Arréglate apropiadamen­te. Sea que vayas a la escuela, al trabajo, o hasta la verdulería, tus impecables modales pasa­rán desapercibidos si no estás bien arreglado. Dúchate todos los días y mantén tu cabello, piel, uñas y ropa lo más limpias posible. Ponte ropa recién lava­da y que sea la apropiada se­gún la ocasión.