“Estos diablos ilusionan”

VINCENT KOMPANY, QUIEN NO TIENE CLARO SI SEGUIRÁ CON SU SELECCIÓN, SE MUESTRA OPTIMISTA RESPECTO AL FUTURO DE BÉLGICA; ACEPTA QUE DUELE MÁS QUEDAR FUERA, CUANDO FRANCIA NO LOS SUPERÓ

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San Petersburgo, Rusia.– Dicen que la grandeza se muestra en la victoria y en la derrota, y el último escenario fue el que desafortunadamente tuvo que sortear Bélgica, tras caer en uno de los duelos de Semifinales de esta Copa del Mundo ante Francia.

Fue, tal vez, una de las mejores entregas del cuadro de los Países Bajos en los últimos tiempos, sobre todo porque tuvo la posesión de la bola, que es el terreno en el que más sabe y le sabe en esto de las patadas.

Sin embargo, el 60% de tenencia del esférico no fue suficiente y, por más injusto que suene o se lea, hasta fue anecdótico, porque le faltó coronar todo ese dominio en contra de los galos, reventando las redes.

Y fue después de aquel momento en el que por supuesto hubo lágrimas, que el defensa central del Manchester City, Vincent Kompany, se despojó de su papel de figura y, sin importar aquel instante que produce una caída tan dolorosa, se plantó frente a los medios de comunicación, porque además, la realidad es que su escuadra perdió con la cara arriba.

Un tanto filosófico, y previendo que podría venir el adiós de la absoluta de su país, se mostró esperanzado, pues ya demostró este grupo de lo que puede ser capaz, y aún les queda ese sitio al que pocos quisieran acceder, el del tercer lugar, del que casi nadie se acuerda o habla.

“Las generaciones van y vienen, para el futbol seguirán habiendo oportunidades para hacerlo bien en el futuro”, lanza, y también comparte su sentir, pues tampoco es que su combinado haya sido superado tan ampliamente por los dirgidos por Didier Deschamps.

“Creo que lo más duro es que hubo muy poca diferencia entre los dos equipos. Ganó Francia, felicitaciones para ellos, pero hubo una distancia muy corta entre ambos, y es decepcionante”, acepta.

Y es que el cabezazo de Samuel Umtiti, al minuto 51’, sólo seis después de que arrancara la segunda parte, fue el que le abrió el camino a unos Les Bleus que, incluso, fueron echados atrás por algunos lapsos. Ese parpadeo o desconcentración, lo comparte el jefe de la zaga de los Diablos Rojos, pues no señala a nadie como culpable de aquella desatención. “Saltó y anotó, es lo que recuerdo”, asevera, y da por descontado las marcas en ese momento del lateral Toby Alderweireld, o del volante del Manchester United, Marouane Fellaini.

ORGULLO NACIONAL

Y de entre todo lo que conlleva una eliminación del Mundial, sobre todo en la antesala, Kompany se muestra alegre porque pudieron regalarle buenos ratos a su país, dejando de lado que no hubo televisores nuevos.

“La gente estaba decepcionada, pero como cualquiera que tiene un capítulo duro, te levantas y luchas al siguiente día.

“Antes sólo llegamos a una Semifinal en nuestra historia, y si logramos ganar el tercer lugar, será uno de los mejores resultados. Poniéndolo en el contexto, la gente lo está celebrando, se está divirtiendo y no deberíamos de olvidar esto”.