En familia: un domingo en Bellas Artes

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Armando Ramirez

LA ENTRADA ES GRATIS Y PUEDEN VER LOS 17 MURALES QUE ENGALANAN PARTE DE LOS MUROS

¿SABEN QUÉ ES UNA BUENA IDEA para pasar el domingo?, recorrer el Palacio de las Bellas Artes, la entrada es gratis los domingos y pueden ver los 17 murales que engalanan los muros del Palacio, que son obra de los grandes artistas, nombres que hemos oído hablar desde niños: David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera, Rufino Tamayo, José Clemente Orozco y otros más.

Cuando voy me gusta ver en el primer piso el mural de Siqueiros donde pinta la escena donde los españoles le están quemando los pies a Cuauhtémoc, uf, no tenga miedo.

Lo digo porque he visto gente que al pasar frente al Palacio de las Bellas Artes ¡se persignan! ¡No jueguen! Ni que fuera iglesia, en cambio los turistas van en montones nacionales e internacionales y recorren las salas con gusto y admiración. Y nosotros que lo tenemos todos los días no vamos, si le gusta caminar poco en los recorridos de las salas, hay acogedores bancos, mullidos,para que descanse y pueda admirar alguna obra artística.

En serio se los digo, dentro del Palacio de Bellas Artes no está escondida la bruja Escaldufa, ni ningún náhuatl, uy, hay muy buena seguridad, ¿y saben una cosa? los museos no muerden y sí permiten toser a la gente, reírse, platicar y ver arte.

Podrá admirar su bella arquitectura y decoración art decó, observar los bronces, los mármoles, las lámparas, las escalinatas, su bóveda de la belleza espacial, impresionante. Tómese una foto como si fuera usted el Príncipe de Gales.

Puede estar varias horas, asomarse a sala Manuel M. Ponce, y a lo mejor conocer a algún escritor que esté presentando un libro. Tiene que conocer cuando menos una vez en su vida el interior del Palacio de Bellas Artes.

En la plazoleta a veces colocan esculturas de renombrados artistas para que la gente las admire. Ahí se ven los estudiantes, ahí se citan los cuates y si con el recorrido le da hambre, puede irse caminado por 5 de Mayo, y casi llegando a Palma está el Café Popular, que abre de día y de noche, hacen unas enchiladas verdes de lujo, un café con leche del diez y el pan chino es muy sabroso, con precios muy accesibles.

Eso sí, tiene que esperar porque va mucha gente, pero no se preocupe, pues hay bancas y un jazzistas ameniza la tarde, es de los músicos callejeros, que pululan en el Centro y le dan vida. Digo, que tanto es tantito.