El todas mías

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Rodrigo Mojica

Kazán, Rusia.– Cuando el escenario parecía dispuesto para que el verde dejara de aparecer en las ciudades rusas, ¡oh sorpresa!, algunos connacionales se mantienen estoicos en el torneo más importante.

Está claro, los mexicanos somos soñadores, devotos, creyentes, y muchos, por si las benditas dudas, decidimos amarrar desde antes la ruta Tricolor.

Toda esa fe ciega llevó a algunos a viajar hasta Kazán, partiendo de Samara y, aunque no podrán seguir vitoreando a la Selección Nacional, al menos tendrán la suerte de ver el Brasil vs Bélgica, que apunta a ser un partidazo.

Y ya enfilados con toda esa confianza que existe estando entre los nuestros, en una de tantas charlas, resulta que nos encontramos con el clásico Todas Mías Chilango. Guillermo, o más bien Memo, pues como auténtico de su especie, se presenta con su diminutivo, traía además boletos de sobra, para hacer su agosto con brasileños o belgas.

A este carnal, ya de pasadita, aprovechando el viaje, lo mandaron justo a vender los tickets que ya sus compas no quisieron, pero ya entrados en la mojadera de palabras, sus leyendas, todas, hablaban, según él, de que ligó de lo lindo.

Y las rusas que desfilaron por la estación de trenes samarense, afilaron aún más su rostro, “así me pasó siempre, fotos y fotos, ya hasta soy famoso, salí en la televisión”, contó orgulloso.

Pero de entre tanto choro ligador, también confesó que estaba enojado, pues había conquistado a una armenia, y por llegar a tomar la gran máquina, tuvo que dejar a su conquista del día.

En Rusia la regla dicta que los trenes de todas las ciudades salen en horario de Moscú, en Samara es una hora más, por lo que había 60 minutos de gracia para hacerte wey otro rato. Si el Luismi citadino, bueno, según él, hubiera preguntado, otro gallo le cantaría.