Diario Basta!

Toda la verdad Elisa vs. Eduardo

 

No todo vale. Cualquier acto de agresión contra una mujer es un acto contra toda la sociedad mexicana -por tanto- despreciable en sí mismo y la brevedad de esta columna me obliga a un ejercicio de síntesis para que lo entiendan.

El pasado domingo –día 24- acudí a Mascota Fest, con otros artistas, a un acto convocado por el productor Emmanuel Duprez, director y productor de Como Dice el Dicho.

Era un plácido día de sol en Parque Hundido, estaba en la conferencia de prensa con Duprez y de repente todas las cámaras se fueron a otro escenario.

Una joven actriz –Elisa Vicedo- que no conocía, iba ensangrentada y llorando con su pómulo rajado a la ambulancia en una imagen desgarradora.

Pregunto a todas las personas presentes y resumo muy brevemente lo sucedido.

Carabajal llega al evento, se encuentra con Elisa y le dice que tienen que hablar; a lo cual responde que no tiene nada que hablar con el presunto agresor sexual a quien en privado ya había denunciado con anterioridad como tal y se va para decir a la organización que en esas circunstancias no puede seguir en el evento.

El padre de Elisa increpa a Carabajal y le exige que se marche del acto a lo cual se niega; de las palabras se pasan a las voces y al poco a los forcejeos que llegan a los oídos de Elisa quien acude en ayuda de su padre.

Según me dicen, se puso en medio acusando con voz alta de violador a Carabajal recibiendo como recompensa un golpe directo que le raja el pómulo izquierdo quizás como consecuencia de un anillo en la mano derecha, ocasionándole un corte profundo de 6 cms. que no pudo producirse por el suelo porque cae sobre tierra.

El tumulto fue vertiginoso. No dio tiempo para casi nada. Allí estaban mi hermana con mi hijo, mi marido con Enrique el esposo de Sugey Abrego que lo pudieron apreciar a unos 30 mts y, sobre todo, mi amigo y colaborador Wong que estaba a 10 mts.

Wong fue quien taponaba como podía la sangre que empapaba el rostro de Elisa que resbalaba por su brazo izquierdo.

Fue una vergüenza y hubo enfrentamientos de las personas que defendían la adopción de perros quienes sin saber el fondo de la cuestión increparon duramente la actitud de Carabajal, quien se fue del lugar como quien se toma un café. Tan tranquilo y con un amigo a cada lado.

Dos días después salió Carabajal en el programa de Maxim y se disculpó diciendo con dos argumentos. “No la pegué y no la violé”. También, que era una trama de Duprez para su campaña política.

Debo reconocer que coincidí laboralmente con Carabajal y nunca jamás pude pensar que pudiera verse involucrado en un caso de este tipo como me sucede con cualquier persona de bien que conozco.

Soy firme defensora de la presunción de inocencia y sin meterme en el tema de la violación que debe quedar en el ámbito judicial, me atrevo a afirmar que sí golpeo a Elisa por todas las personas que me informaron de los hechos y por el video aparecido.

Respecto a que fue un acto de campaña me parece que quien manipula es precisamente Carabajal porque era una convocatoria abierta y quien la hizo era Sugey y nadie sabía de la presunta agresión sexual con lo cual quien manipula a mi criterio es quien presenta la excusa.

Por otra parte, el martes de la semana pasada Duprez me invito como periodista y amiga a dirigir la rueda de prensa y le dije que era un acto repugnante el que habìa ocurrido a lo cual con sencillez me respondió que estaba de acuerdo, que tenia una hija de 19 años y que por ello quería denunciar los hechos.

Antes de decidir si iba me dijo que estaba vetado en su programa, que procuraría veto general en Televisa y con esas razones me convenció para asistir como periodista y como mujer.

Me pregunto, si reconoce que estaba allí, ¿Por qué no dice quién fue el agresor? Por qué no presenta testigos? ¿Qué dicen sus acompañantes?

Soy una firme defensora de presunción de inocencia pero si dice que no la golpeó y si lo hizo es muy mal indicio para creer que no la haya violado y mucho menos excusa para golpear a quien te acusa de violación porque bastaba con irse del lugar y poner una denuncia; lo cual, por cierto, es una cosa que curiosamente ahora dice que va a hacer.

Esta es toda la incómoda verdad e invariable de los testigos presentes. Ni uno dijo lo contrario y los testigos son múltiples.

No tengo ningún interés personal en el caso excepto mi indignación por los hechos y mi sorpresa por el protagonista. No debemos tolerar bajo ningún concepto que se golpeé a una mujer.

#TODOSOMOSELISA.