Diario Basta!

Pueblo que fue ladrillera

Y que con la evangelización y el tiempo ha ido desapareciendo.

Xochimanca significa: “el lugar donde se ofrecen flores”, aquí los indígenas se dedicaban a la agricultura y a la pesca cuando el lago llegaba hasta estos lares, al caer Tenochtitlan los evangelizadores franciscanos construyen la iglesia dedicada a San Lorenzo Mártir, su fecha de construcción genera dudas, si fue a finales del siglo XVI o principios del XVII, lo cierto es que tiene cuando menos 400 años de existencia, como asegura Héctor Vega Álvarez, originario del lugar.

Testigo de la antigüedad prehispánica es el basamento reconstruido que se encuentra en san Pedro de los Pinos y es que Xochimanca no es el único pueblo indígena de la colonia Del Valle, están los pueblos de Tlacoquemécatl, Mixcoac, Xoco, Santa Cruz Atoyac.

Los vecinos originario del pueblo de Xochimanca, se afanan en conservar su identidad ante la modernidad que los avasalla, todavía a mediados del siglo XX era un pueblo vivo, desde el centro del jardín se adivinan Insurgentes sur y Félix Cuevas, con sus edificios altos y los de departamentos que lo rodean, las calles de fresas y manzanas bordean al jardín, sus nombres nos recuerdan que este lugar hace honor a su nombre Xochimanca, la tierra era fértil, se daban árboles de tejocotes, perones, capulines.

Don Héctor cuenta cómo cuando era niño veía a las familias que vivían en los hoyos de las ladrilleras, recordemos que cruzando Insurgentes sur por la colonia Noche Buena, donde se encuentra la Ciudad Deportiva, está la Plaza México y el Estadio Azul que donde se construyeron fue una ladrillera.

Ahora lo que queda del pueblo es esta iglesia de San Lorenzo Mártir con sus fiesta de cada año y unos vecinos que quieren no se olvide este pueblo indígena llamado san Lorenzo Xochimanca, digo que tanto es tantito.