¿Remodelación a bajo costo? Cestas: Revival ultra fashion

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Lo mejor es que son opciones baratas y súper prácticas, y cumplen una doble función: ordenar y adornar tu hogar

Mucho más que fibras

Es habitual pensar en las fibras naturales cuando hablamos de cestos, pero hoy en día el aba­nico de materiales es muy am­plio: el mimbre, la palma, el es­parto, el cáñamo o la médula –clásicos de la cestería tradicio­nal– conviven con los diseños de tela, de plástico, de crochet o de fieltro, muy de moda.

Decorativos por sí solos

De diferentes formas, tamaños, colores y diseños, los cestos son el comodín perfecto para dar un toque acogedor y per­sonal a cualquier rincón de la casa. Una cesta junto el sofá a modo de revistero, una ca­nasta con flores frescas en la entrada o una cesta con co­jines en el dormitorio. Son pequeños detalles que da­rán un look vívido y auténti­co a tu casa, y por muy poco dinero.

Un comodín para toda la casa: capacidad y ORDEN

Los cestos no tienen una función meramente decora­tiva. Son un recurso práctico y muy versátil para guardar de todo lo que merece la pe­na aprovechar.

En el salón

Son perfectos para tener al alcance de la mano y recogidos en un plis plas plaids y mantas durante los meses fríos. Y en verano, las fundas frescas para el sofá.

En la cocina

¿Quieres darle un toque natu­ral y cálido a tu cocina? No lo dudes, los cestos de fibra son tu mejor aliado. Desde los diseños más pequeños para tener en orden los utensilios de menaje o las especias hasta los socorri­dos cestos de mimbre o ratán para organizar la despensa.

En el dormitorio

¿Tienes la cama a rebosar de cojines? Tener cerca un ces­to puede serte de gran utili­dad para guardarlos, si los re­coges antes de acostarte. En él o en otro de menor tamaño puedes reunir también los los cubrecamas.

En la habitación de los niños

Juguetes y más juguetes. Du­rante los primeros años, es me­jor elegir un diseño bajo y de boca ancha: tendrá capacidad y el niño podrá acceder al conte­nido sin problemas. Si apuestas por las fibras, hay modelos tin­tados que darán un toque más desenfadado. Otra opción muy decorativa son los cestos de te­la con mil y un motivos o, si bus­cas un look hecho a mano, los diseños de lana tejida.

En el baño

Desde un cesto grande para la ropa usada hasta cestas para tener en orden las toallas (guár­dalas enrolladas: ocupan me­nos y son más decorativas) o los productos de aseo.