Lo claman presidente

116

CIUDAD DE MÉXICO.– Contra todos los pronósticos fatalistas, llenó el estadio Azteca… y se quedaron muchos afuera. Andrés Manuel López Obrador, el candidato a la Presidencia de la coalición Juntos Haremos Historia, cerró la fiesta musical en su último acto de campaña.

Miles de simpatizantes se dieron cita desde muy temprano en el Coloso de Santa Úrsula, pues no se querían perder la fiesta. Poco a poco se fue llenan do el imponente estadio que ha visto pasar dos finales de la Copa del Mundo de Futbol. Y ahora fue el corolario de un acto político que aglutinó a casi 150 mil personas… muchísimas más de las que acudieron en el México 70 y México 86.

Tras el festival musical, que dejó satisfecho al público, venía el plato fuerte. Y el tabasqueño se abrió paso, poco a poco, entre saludos, abrazos, besos, selfies…

En el templete principal lo esperaban las cantantes Belinda y Margarita La Diosa de La Cumbia, quienes lo saludaron y abrazaron con efusividad. Un poco más atrás, la presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, así como todos los candidatos a gobiernos estatales y de la Ciudad de México, así como su esposa Beatriz Gutiérrez y sus cuatro hijos, también pasaron lista.

Cuando le tocó su turno, luego de Claudia Sheinbaum, el oriundo de Macuspana, visiblemente emocionado, se acercó al atril. Eran las 20:51 horas.

Su discurso, de los más emotivos y largos en esta su tercera campaña en busca de la Presidencia de la República, estuvo cargado de agradecimientos a quienes lo han acompañado en esta larga jornada proselitista.

Y repasó sus compromisos de campaña, tras 87 días de campaña y 278 mítines en prácticamente todo el país. Gran parte de su discurso lo improvisó, sólo se apoyaba en sus hojas para reafirmar alguna idea, pero todo lo tenía perfectamente estructurado. Casi sin hacer pausas, como es su estilo, fluyeron las ideas, las propuestas, los agradecimientos…

“Vamos a acabar con la corrupción, se va a limpiar de corrupción el país”, reiteró, como uno de sus principales apostolados. Otro punto más, que recalcó, es que “habrá pleno respeto a las ideas civiles, religiosas y al derecho a disentir”. Las casi 150 mil personas aplaudían, y no perdían detalle de sus dichos.

De traje negro y camisa blanca, Andrés Manuel hizo pocas pausas en su discurso. Reiteró que el principal problema de México es la corrupción, que desató a la inseguridad y la violencia, al tiempo de afirmar que eso terminará.

Para rematar, se hizo presente Eugenia León, quien interpretó la canción Paloma, y al final entonó el Himno Nacional, donde miles de gargantas le hicieron coro. La campaña llegaba así a su fin. Y los ojos de Andrés Manuel se humedecieron…