Movidito fin entre marcha, cumple y cena

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Raquel Bigorra

Cómo habrá estado de movido mi fin de semana, que mi marido me lo advirtió: “un compromiso más y conmigo no cuentas”, me sentenció. Empecé temprano en maquillaje y peinado con el equipo de Cristina Cuellar, para lucir radiante en la marcha del sábado en Reforma. Hace algunos años estuve en el Zócalo cantando y hondeando la bandera del orgullo gay y no me importa. Este sábado me trepé al camión de los artistas y compartí con Emir Pavón, Luz Elena González, Ramiro Fumazzoni, Andrea Escalona y Raúl Coronado, quien iba con esposa e hijo y una muy buena banda de amigos.

Ramiro se subió unas quecas al camión y ahí anduvimos echando relajo, hasta que me tuve que ir corriendo, pues me esperaban en una cancha en Lindavista, para grabar un video padrísimo con mis amigos de Zumba. Para apoyar a la Selección Mexicana. Estuve bajo el sol dos horas repite y repite la coreografía. Los muchachos nos dieron una gran alegría, así que con más frenesí me puse la playera de la Selección. Me alcanzó mi marido y Rafaella, quien por cierto se coló en el video, que ya compartimos en redes.

Terminando pasamos a Caldos Ánimo, a echar un caldito de mi querido Chef Toño, de Cocineros Mexicanos, quien anda en Rusia triunfando con los de Azteca 7, el canal del Mundial.

Teníamos cena en casa de Luz Elena González y su esposo Bernardo. Yo cuando vi que eran las 7 y ella seguía en la marcha del orgullo gay, pensé que se había cancelado la cena. Nada de eso. Nos llamó para reconfirmar, así que después de dormir una pequeña siesta nocturna, llegamos a las 10 de la noche al convivio.

La pareja de amigos se acaba de mudar y fue una verdadera noche maravillosa la que pasamos con ellos. Nos esperaban para compartir con otra pareja de amigos, bueno, de muchos amigos y un menú para chuparse los dedos. Realmente grandes anfitriones. Salimos 2:30 de la mañana y no nos queríamos ir. Solo que al día siguiente teníamos cumple de nuestra ahijada Cosette, en Granja las Américas y nos matan los compadres Carmen Muñoz y Juan Ángel Esparza, si no llegábamos.

A regañadientes desperté a mi marido a las 9 de la mañana el domingo. “Y ni te quejes que la última vez fue en Lagos de Moreno, a 4 horas de aquí, así que vamos”, le dije.

Mis compadres echaron la casa por la ventana y estuvimos muy felices compartiendo la amistad de tantos años. Entre animalitos, piñata, bailes y rosas, Cosette y mi Rafaella crecen juntas rodeadas de amor. Salimos con una bolsa de dulces tan llena que parecía que habíamos ido al Sam’s. Pero así son mis compadres, generosos. Por eso las dos piñatas que partieron no se podían ni cargar.

¡A gozar que el mundo se va a acabar! Vaya fin de semana que tuvimos. No paramos. Ya estamos de vacaciones, así que prepárense a gozarla. Ya les iré contando en este espacio cómo iremos de pachanga en pachanga. Mientras nos leemos el próximo viernes en El manual de la buena esposa.