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La Ley respalda a la comunidad LGBT

FOTO: DIEGO SIMÓN SÁNCHEZ /CUARTOSCURO.COM

En la actualidad, dentro del panorama que pinta para este siglo XXI en cuanto al tema de la diversidad de género y sexual, falta mucho por concretar, pues, aunque ya existen leyes constitucionales en nuestro país que reconocen los derechos de la comunidad LGBTTTIQ, aún falta mucho por hacer en cuestión cultural, debido a la discriminación social que padecen estos grupos, convirtiéndolos en vulnerables.

Por ello es importante conocer a partir del lenguaje, las múltiples combinaciones existentes que configuran la diversidad humana, tanto como en orientación sexual, identidad de género y condiciones biológicas, inherentes a nuestra manera de relacionarnos en la sociedad.

El desconocimiento de estas cuestiones tan simples y fundamentales para establecer una sociedad cada vez más igualitaria, genera problemas en el tejido social, prevaleciendo la discriminación hacia este grupo.

Existe un marco jurídico local, en la Ciudad de México, a nivel Federal, e incluso tratados internacionales que velan por los derechos de las personas LGBTTTIQ.

“Queda prohibida cualquier forma de discriminación, entendiéndose por ésta la negación, exclusión, distinción, menoscabo, impedimento o restricción de alguno o algunos de los derechos humanos de las personas, grupos y/o comunidades, estén o no en situación de discriminación”, este es un fragmento del artículo 5 de la Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación del Distrito Federal, publicada en la Gaceta Oficial del Distrito Federal el 24 de febrero de 2011.

El mismo artículo señala que queda prohibido discriminar “por razón de su origen étnico, nacional, raza, lengua, sexo, género, identidad indígena, identidad de género, expresión de rol de género, edad, discapacidad, condición jurídica, social o económica, apariencia física, condiciones de salud, características genéticas, embarazo, religión, opiniones políticas, académicas o filosóficas, identidad o filiación política, orientación sexual o preferencia sexual, estado civil”.

E incluso “por su forma de pensar, vestir, actuar, gesticular, por tener tatuajes o perforaciones corporales, por consumir sustancias psicoactivas o cualquier otra que tenga por efecto anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, de los derechos y libertades fundamentales, así como la igualdad de las personas frente al ejercicio de derechos. También será considerada como discriminación la bifobia, homofobia, lesbofobia, transfobia, misoginia, xenofobia, la segregación racial y otras formas conexas de intolerancia, el antisemitismo en cualquiera de sus manifestaciones”.

A nivel federal queda respaldada la libre expresión de la identidad de los individuos a través de la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, así como el artículo 1 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Mientras que, a nivel internacional, lo sustenta la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Declaración de Montreal, los principios de Yogyakarta y la Resolución de la OEA sobre “Derechos humanos, orientación sexual e identidad de género”.