México de frente al reto global

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Attendees, including the host, Canada’s Prime Minister Justin Trudeau (C), pose for a G7 and outreach countries summit as part of a G7 summit in the Charlevoix city of La Malbaie, Quebec, Canada, June 9, 2018. REUTERS/Yves Herman

TODOS LOS PAÍSES QUE CRECEN A RITMO SOSTENIDO TIENEN UNA ECONOMÍA FUERTEMENTE LIGADA A LAS EXPORTACIONES.

El escenario internacional se encuentra en una situación delicada. La estabilidad económica global y el orden mundial se han visto sacudidos por el temperamento y arranques del presidente Trump.

Durante la Cumbre del G7, a la que acuden las economías más desarrolladas del mundo, vimos cómo el mandatario estadounidense rechazó el acuerdo por un “comercio libre, justo y mutuamente beneficioso”.

Recordemos que a principios de este mes sufrimos la misma situación, cuando Estados Unidos decidió imponer tarifas y aranceles que desataron una guerra comercial en contra de México y Canadá, dos de sus principales aliados y con los que mantiene sus más importantes relaciones económicas y políticas.

Mientras que el consenso mundial es tener un sistema comercial a favor de un mercado libre, sin barreras ni subsidios, el resultado de la Cumbre del G7 tiene muy nerviosos a los mercados mundiales.

Todos los países que crecen a ritmo sostenido tienen una economía fuertemente ligada a las exportaciones; es por esto que debemos analizar si el modelo económico de quienes pretenden gobernarnos, está dirigido al proteccionismo y subsidios, o hacia la competencia y el comercio exterior.

México debe mantener las condiciones de seguridad, combatir la corrupción, promover y asegurar el acceso al financiamiento para la inversión, además de poner a trabajar todos los motores económicos en cada uno de los sectores estratégicos que hoy tiene nuestra nación, todo con el objetivo de continuar aumentando las exportaciones y el comercio internacional.

Debemos reflexionar que los países con menor paz social, menor desarrollo y con los mayores niveles de desigualdad, son justamente aquellos que se han tardado más en abrir sus fronteras al mercado global, a la tecnología y al comercio; y eso no es lo que necesita México.

Mi llamado es a no retroceder, avancemos decididamente en la ruta económica que ya iniciamos, de frente al reto global.