“Ya falta muy poco”

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CIUDAD DEL CARMEN, CAMPECHE.– Una sensación especial se siente cuando, a orillas del malecón de Ciudad de Carmen, uno de los animadores empieza a cantar el himno de Pepe del Rivero, A Tabasco. Es tanto el cariño y la devoción que los carmelitas sienten por Andrés Manuel López Obrador, que la mayoría de los asistentes se ponen a bailar sin tapujos.

“Esa es la canción de nuestro Presidente y por eso la hacemos nuestra, porque Obrador ya nos pertenece a todos los mexicanos”, expresa un petrolero despedido que asiste con toda su familia al mitin.

Son miles y miles que abarrotan por lo menos unos seis carriles, frente a la explanada donde se localiza la majestuosa estatua de la Virgen del Carmen, de Stella Maris.

Andrés Manuel López Obrador llega puntual a la cita, 11:00 de la mañana. El calor cotidiano que casi alcanza los 40 grados se porta bien y da una tregua al tabasqueño. Está nublado y hay un rico fresco que se compacta con la brisa marinera.

Cuando llega AMLO y entra por la corta valla metálica, la pasión estalla. Parece un mitin tabasqueño. La comunidad de Tabasco en la isla carmelita hace presencia y se funden con los campechanos, quintanarroenses y yucatecos que acuden a ver al hombre que para ellos “encarna la última esperanza del pueblo”.

El senador Fernando Mayns Canabal sonríe. “Lo logramos, más de 20 mil asistentes; es impresionante”, puntualiza mientras el reportero tabasqueño Román de la Cruz, quien funge como maestro de ceremonia, arenga a los asistentes.

Obrador da un mensaje y evoca a su Tabasco querido: Promete que pronto cambiará la situación en Carmen y en México. Anuncia la descentralización y asegura que las oficinas centrales de Pemex se establecerán en Ciudad del Carmen, Campeche; las de la Secretaría de Energía estarán en Villahermosa, Tabasco y la Comisión Federal de Electricidad en Chiapas.

En el “chacaleo” con los medios, enfatiza que Anaya y Meade se pelean por el segundo lugar. “Es un capricho, una actitud de sobrevivencia política, quieren votos para sobrevivir y por eso la desesperación”.