CDMX, reto del PRI

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RAMÓN ZURITA SAHAGÚN
DE FRENTE Y DE PERFIL

Las cuentas no le cuadran a los priístas en la CDMX, aunque mantienen esperanzas de dar la sorpresa con su candidato, Mikel Arriola, consideran que su techo es alcanzar o rebasar el millón 200 mil votos alcanzados por Enrique Peña Nieto en 2012.

Esa cifra, les daría la posibilidad de situarse en segundo lugar, ganar dos o tres alcaldías (gobiernan tres en la actualidad) y contar con una bancada de 10 diputados locales.

Francisco Olvera, exgobernador de Hidalgo y dirigente priísta en la CDMX, manifiesta que la campaña de su candidato a la jefatura de Gobierno es la mejor de todas, desde que en 1997 se elige a la autoridad capitalina.

Sabe que es todo un reto enfrentar a dos maquinarías bien aceitadas como son la de Morena, que postula Claudia Sheinbaum, y aunque devaluada la fuerza del Frente compuesto por PRD, PAN y MC, con su candidata Alejandra Barrales.

Olvera dice que en los seis meses que lleva al frente del tricolor capitalino, la candidatura de Arriola se afianzó, ya que pasó de un 6 por ciento de posibilidades a convertirse en la segunda fuerza electoral, según revelan encuestas.

El camino ha sido difícil, reconoce Olvera, ya que en los últimos 21 años desapareció la estructura del partido y la existencia de los seccionales y los resultados adversos desalentaron la participación ciudadana.

Olvera asegura que cuentan con los representantes ante las casi 13 mil casillas que se instalarán el 1 de julio, lo que constituye una gran ventaja, para cuidar las urnas y evitar problemas en las mismas.

Con todo y que el dirigente priísta se encuentra convencido del avance de su partido en la CDMX, sabe que la elección será complicada, así como arrebatarle posiciones a la izquierda.