Serenidad y paciencia

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LAS MARGARITAS, CHIAPAS.– Andrés Manuel López Obrador se metió al cogollo del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional. El tabasqueño fue recibido como héroe en este municipio donde la madrugada del 1 de enero de 1994, los insurgentes zapatistas tomaron la alcaldía a fuerza de balazos. En esa histórica asonada murieron cinco soldados por parte de la Sedena y un zapatista.

Ahí miles y miles reciben a López Obrador como un héroe. Le dan trato de Presidente de la República.

Los lugareños le ponen a AMLO y a Rutilio Escandón el atuendo típico de la zona: su huipil blanco de manta con el cuello y las mangas bordados, su morral de mecapal color rojo-Morena y sus collares de flores. Parece que a Obrador “le baila” el ropón. Casi le llega a las rodillas. Pero él luce radiante, ‘megacontento’. Nada lo arredra. Parece un sol.

A su llegada, nativos y vecinos le entregan cartas con peticiones de todo tipo. Se quejan de los malos caminos y las carreteras destruidas, así como de la falta de medicina en los hospitales. AMLO responde a las demandas en el discurso y anuncia que se construirán carreteras con mano de obra local, pero no de pavimento, sino de concreto.

La gente le expresa su confianza del triunfo en las urnas con las encuestas en primer lugar. Andrés Manuel se muestra cauto. “No hay que cantar victoria antes de tiempo. Es mejor que sobre y no que falte, así que hay que salir a votar, todos”.

Habla del debate en Mé- rida. Se asume tranquilo y evoca al personaje de las historietas de los años 70 y 80, a Kaliman. “Serenidad y paciencia, eso me ha recomendado el pueblo, ustedes, mis amigos, mis asesores”.

“Ustedes me han recomendado que no me enoje, que no me pelee, por eso amor y paz”, les dice.

Durante el discurso, se hincha de orgullo cuando evoca sus orígenes en Tepetitán, Macuspana. “Vengo de un pueblito de Macuspana donde estudié la primaria, luego en la cabecera municipal estudié la secundaria, la prepa en Villahermosa y obtuve una beca para estudiar la carrera en la UNAM, donde terminé con mucha dificultad porque mis padres eran comerciantes y quebró el negocio”.