¿Sin Resultados? errores que afectan tu dieta

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Existen pequeños hábitos en tu día a día que puedas considerar inofensivos, pero sin duda afectan tu estilo de vida saludable

Ya sea desvelarte, disfrutar de un refresco a la hora de la comida, o pedir uno o dos cocteles extra en una noche de fiesta, están en la principal lista de sospechosos que influyen para que no puedas ba­jar de peso y, si te identificas con al menos uno de ellos, estarás en­contrando al culpable.

Tienes un evento importan­te (viaje, boda, fiesta, etc) y deci­des ponerte a dieta y aumentar tu tiempo en el gimnasio. Crees ha­cerlo todo bien, hasta que te subes a la báscula y recibes una dura do­sis de realidad: no has perdido ni un gramo. Entonces comienzas a sen­tirte desmotivada y, poco a poco, comienzas a olvidarte de tus nuevos hábitos.

En algunos casos (poco comu­nes) esto se puede deber a un des­orden metabólico u hormonal, así que si presentas otros síntomas, consulta a tu médico. Si no, ha llega­do la hora de analizar tu rutina.

Esos insaciables antojos por car­bohidratos y comidas altas en gra­sa podrían ser una consecuencia de no cumplir con tus ocho horas de sueño diarias. No darle a tu cuerpo el descanso que necesita, provoca que entre en un modo superviven­cia y te exija más calorías.

Es decir, dormir bien te ayudará a mantener tu dieta balanceada.

Estrés

Este motivo podría estar afectando tu dieta. El es­trés provoca que aumen­tes la producción de cor­tisona, una hormona que, para ayudarte a sobrevivir ante un peligro, aumenta las reservas de grasa en tu cuerpo y órganos. Así que lo más probable es que tu ajetreada agenda se en­cuentre detrás de tu batalla perdida contra la báscula.

Beber azúcar

Tal vez haya un invitado poco deseado en tu die­ta cotidiana: el azúcar. Si has cambiado todos tus hábitos, pero sigues con­sumiendo bebidas azuca­radas con frecuencia, no lograrás tus objetivos. No solo hablamos de las op­ciones obvias como los re­frescos, también nos refe­rimos aquellas que puedas llegar a considerar sanas.

El alcohol 

Una margarita menos po­dría hacer toda la diferen­cia. En una sola noche de drinks, podrías estar tripli­cando tu consumo diario de calorías. Si vas a disfru­tar de uno que otro trago, procura que sean bebidas poco procesadas, como el vodka. De igual forma, evi­ta mezclarlas con refres­cos, usa mejor agua mineralizada.