La libertad de expresión y el uso del Internet en el país

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FOTO: DIEGO SIMÓN SÁNCHEZ /CUARTOSCURO.COM

En el país existen 79.1 millones usuarios de Internet, de los cuales, el 89% lo utiliza para acceder a redes sociales, esto, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Internet.

En la actualidad, “las redes informáticas interactivas crecen de forma exponencial, creando nuevas formas y canales de comunicación, y dando forma a la vida a la vez que estas le dan forma a ellas”, como lo explicó el mismo Castells en su libro intitulado La era de la información: la sociedad red.

Es decir, nos encontramos inmersos en un contexto donde la tecnología y el uso del Internet han transformado la manera en la que nos comunicamos. Ejemplo de ello es el uso de las plataformas de interacción digital denominadas como redes sociales, Facebook, Twitter, Instagram, entre otras, las cuales permiten que cualquier persona capaz de conectarse a la red, pueda emitir, además de sus gustos, también sus opiniones de manera deliberada. Alimentando de cierta forma la libertad de expresión, que está presente en nuestra constitución política, bajo los artículos 6 y 7.

Sin embargo, existen diversos casos en los cuales la libertad de expresión es coartada por la misma sociedad, donde todos pueden opinar y descalificar las opiniones de quienes también buscan exponer su pensamiento, a pesar de ir en contra de las ideas de la mayoría. No únicamente los poderes fácticos son quienes generan esta censura con la eliminación de la neutralidad de la red, pues la opinión pública ahora es capaz de emitir sus juicios a través de las redes sociales, e incluso, condenar.

Por un lado, existe cierta normatividad que es impuesta ante el uso de las redes sociales, pues de acuerdo con Rubén Darío Vázquez, académico de la UNAM y de la Universidad Iberoamericana, “la libertad en el Internet está limitada, pues si no estaríamos hablando de libertinaje”, ejemplo de ello, dice, son las reglas implementadas por las redes sociales y en general los sitios de Internet, que están en contra de la pornografía infantil, el fishing, que es el robo de datos con fines lucrativos, así como los delitos financieros, trata de personas, mensajes de odio, con la finalidad de darle validez y de tener certidumbre respecto al uso del Internet.

En cuanto a libertades políticas, el también escritor para la revista Forbes comenta que las leyes de Internet son asimétricas, pues argumenta que “hay personas cuya opinión es más importante por lo que representan o por lo que son”.

“Es decir, periodistas, líderes de opinión, académicos, etcétera, que por tener un área de influencia más grande, por lo que representan o por lo que son, por lo que viven, su opinión, puede llegar a ser contraproducente, por ejemplo, en el caso de Marcelino Perelló, de Ricardo Alemán, lo que dijeron tuvo consecuencias graves en el mundo físico, hasta incluso perdieron la chamba”, comentó Rubén Darío, quien también dice que es necesario que cuidemos lo que estamos diciendo y haciendo en internet.

“La presencia del Internet se ha quintuplicado desde 2011 a la fecha, en 2011 teníamos cerca de 20 millones de usuarios de Internet, hoy estamos cerca de los 80”, expresó el académico durante la entrevista realizada a través de una aplicación de mensajería digital, donde también argumentó que ha crecido a una tasa del 12 por ciento anual. Esto muestra cómo ha evolucionado el uso del Internet en México y las repercusiones a nivel social.

Respecto a la neutralidad de la red, discutida y eliminada recientemente en Estados Unidos, que suponía que ningún proveedor de servicios de Internet, podía limitar el acceso a sitios de Internet, o darles preferencia a unos contenidos sobre otros, dice, que ahora los proveedores podrán decidir a qué portales se tendrá acceso o qué velocidad de acceso vamos a tener a algunos sitios.

“Esto no solo tiene repercusiones comerciales, si a esto le agregamos un ingrediente político que ha estado en la mira de todo el mundo, la comunicación que tiene Estados Unidos, en particular, la que tiene su presidente, la que ha denostado a los medios de comunicación, vamos a ver que no es para nada menor el hecho de que se limite o se condicione el acceso a Internet de ciertos sitios, aquí en México aún no se dictamina eso, pero como evidentemente la gran mayoría de los sitios que nosotros visitamos tienen domicilios fiscales en Estados Unidos, pues si va a haber una repercusión”, expresó el académico estudioso del Internet.

Aunado a esto, vienen dos interrogantes importantes a cuestionarnos, sobre la posible eliminación de la libertad de expresión desde las instituciones de poder, e incluso, el poder mismo que adquiere la sociedad digital contemporánea al momento de emitir su opinión a través de las redes sociales, que en algunos casos podría resultar contraproducente, imponiendo la eliminación de la neutralidad de la red, y oprimiendo desde la libertad con el establecimiento de las redes asimétricas, respectivamente.