Yo también trabajé con Luis Miguel

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Daniel Bisogno

Desde muy chamaco me la he pasado haciendo el oso en este mentado medio artístico, recuerdo muy bien a mi mamá llevándome a todos los castings habidos y por haber desde que tenía aproximadamente unos cinco años, así que empecé a hacer cine desde muy chiquito y una de mis primeras películas fue precisamente Ya nunca más, película protagonizada precisamente por Luis Miguel, sí, esa que todos recordamos de cuando Luis Miguel era niño y le cortaban la pierna, era un verdadero tragedión, yo era uno de los compañeritos de la escuela de Luis Miguel y aunque El Sol me lleva seis años, pues como siempre he estado mamalotón desde muy niño, pues me veía de la edad, tengo perfectamente grabada en la memoria la forma en la que Luis Miguel se comportaba con nosotros, yo teniendo siete años y él ya trece, y hay que mencionar que siempre fue ¡a todísima madre! A pesar de ser ya una estrella a esa edad, siempre se portó muy bien con todos los niños de la película, yo hasta le pedía diario autógrafos para todas mis vecinitas que me lo pedían y que ya a esa edad se tocaban sus partes por él, y siempre se portó muy agradable, con esa distancia de estrella y seguramente con el miedo que le tenía al malnacido del padre, que siempre lo estaba vigilando a lo lejos, pero muy amable con todos, de hecho me enteré de muy buena fuente, que justo el día que cumplió 14 años, el regaño que le dio el padre fue una piedra de cocaína y tres prostitutas para celebrarlo. Tengo muy presente el último día de filmación de la película, fue en las instalaciones de la Federación Mexicana de Futbol, que estaba en la lateral del periférico sur, ahí se filmaría cuando Luis Miguel, en el día de graduación, en pleno festival, aparece con sus muletas y su piernecita mocha, y cruza por donde está todo el público con sus muletas, para al final terminar cantando el tema de la película, precisamente Ya nunca más, ahí estaba Gonzalo Vega que salía de su papá, Abel Salazar que era el director y todo el elenco de la cinta, y tuvieron que repetir unas cuarenta veces la escena donde él camina con las muletas por todo el lugar, mientras la gente le aplaude por su triunfal regreso frente a sus compañeros, y Luis Miguel jamás se quejó, a pesar de que estábamos bajo el rayo del sol y que ninguna de las repeticiones había sido por su culpa. El papá, Luis Rey, por allá con una bebida sentado bajo una sombrilla, disfrutando, mientras Luis Miguel no paraba de trabajar. Ahora con todo lo que está sucediendo y se está moviendo con esta serie, he reflexionado sobre lo triste que en muchas ocasiones llegamos a ver a Luis Miguel en esos días, ¡sabrá Dios lo que estaría viviendo en su casa! Lo que sí les digo, es que los otros dos hermanos en realidad no existían para el padre, era Luis Miguel el único que le importaba, pues lo veía cómo una mina de oro, mina que se le acabó cuando Luis Miguel tuvo la edad y cordura para hacerlo a un lado de su vida. Pero como hoy en día todo mundo dice haber conocido y visto cosas en torno al caso de Luis Miguel, yo sí trabajé con él, para que no les anden contando. He dicho.