Conquista a Hidalgo

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TULANCINGO, HIDALGO.– ¿De dónde salió tanta gente?, pregunta un hidalguense mayor, enchamarrado en pleno sol y con la cabeza cubierta con un sombrero de ala ancha, los surcos de arrugas en cara y frente. Sus enormes ojos verdes escudriñan todo lo largo de la calle Libertad –unos dos kilómetros– bajando desde el Santuario de Nuestra Señora de Los Ángeles hasta unas seis u ocho cuadras a la redonda.

Quién sabe, pero aquí está todo Hidalgo. ¡Chingue a su madre el PRI!, respondió su acompañante. ¡Y también el PAN!, terció uno más.

Hoy fue uno de los mejores mítines de las últimas semanas. Fue tan impresionante, que a Andrés Manuel López Obrador le ganó la emoción. “Esto es lo mejor que ha habido. Me da gusto que no pierdan la fe, que no pierdan las esperanzas”, dijo ante el coro de las miles de gargantas que al unísono gritaban ¡presidente, presidente, presidente!

AMLO se echó a la bolsa uno de los bastiones del PRI, Hidalgo, tierra de Miguel Ángel Osorio Chong y de Jesús Murillo Karam, dos emblemas del régimen tricolor.

La gira inició en Ixmiquilpan, siguió por Actopan y Tepeapulco y concluyó en Tulancingo. En todos los sitios fueron tumultos y ríos y ríos de gente. En Actopan fue tanta la gente que por poco se suscita un accidente. A la entrada de AMLO por la valla metálica, la muchedumbre no lo soltaba y era tanta la fuerza de la masa que la estructura metálica colapsó ante el peso. Obrador tuvo que detenerse y llamar al orden a sus seguidores.

Luego en el micrófono les dijo que tiene que haber orden y organización en los encuentros, porque no va a usar guardias ni al Estado Mayor Presidencial: “Ustedes me van a cuidar, pero necesitamos organizarnos bien para que yo pueda estar cerca de ustedes, no que él que ya saludó, quiera también una foto o un abrazo”.

Pero la entrega, pasión, amor y cariño que se sintió en Tulancingo, opacó a los otros tres eventos. Los organizadores calculan entre 100 mil personas, otros que 80 mil y algunos que 50 mil.

Y AMLO pinta su raya: “No estamos trabajando para construir una dictadura; estamos trabajando para construir una democracia”, cierra con broche de oro.