¿El control de precios regresó?

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Mtra. Soraya Pérez

CONTINUAMOS EN EL PROCESO ELECTORAL Y ME PARECE MÁS QUE IMPORTANTE REFLEXIONAR

En las propuestas de los candidatos, una de ellas es que el Estado fije precios en productos de la canasta básica. Debemos preguntarnos si en realidad esta medida, que ha probado ser fallida, es la solución para nuestro país.

En la época conocida como “Desarrollo Estabilizador”, las principales economías del mundo tuvieron un crecimiento próspero y sostenido, y México no fue la excepción. Aprovechamos importantes áreas de oportunidad con lo que logramos crecer y, sobre todo, mantener la estabilidad de precios internos.

Sin embargo, este modelo tuvo grandes limitantes, pues bajo este esquema la industria productiva perdió competitividad. Un país con productos subsidiados requiere aumentar los impuestos, endeudarse o imprimir más dinero; en todos estos escenarios, la consecuencia inminente es el desequilibrio presupuestal y la inflación desbordada.

Dos ejemplos son Argentina y Venezuela. Controlar los precios de los bienes para “ayudar” a los más necesitados, provocó un desincentivo a la inversión y, por tanto, escasez; esto a su vez generó una importante expansión del mercado negro. Se socavó por completo el funcionamiento de la economía, y los más afectados han sido los que menos tienen. Los gobiernos de estos países entregaron buenas cuentas al principio de sus mandatos, sin embargo, estos beneficios se volvieron insostenibles, con terribles consecuencias.

México ha enfrentado retos importantes, y después de muchos tropiezos, hoy formamos parte de una economía global, dinámica, vigorosa y con fuertes expectativas de crecimiento a partir de las reformas estructurales.

Sé que el camino no es sencillo, pero debemos analizar y buscar el beneficio a corto y largo plazo. Consolidar el México que sí es posible para las futuras generaciones debe ser nuestra obligación, y para ello debemos velar por un plan viable, y no ocurrencias del pasado.