El bullyng entre hermanos

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La intimidación dentro de la familia es tratado como algo normal, pero no deja de ser una agresión que debes parar

Cuando los hermanos son compañeros de juegos, aventuras, travesuras y también de discusiones. Todo ello forma parte de la normalidad. El problema surge cuando las peleas son continuas y en un tono elevado al grado de convertirse en acoso, bromas relacionadas al aspecto que sin duda deja huella en el futuro. En estas situaciones, se hace necesaria la intervención de los padres.

Cuando hay peleas entre hermanos, lo ideal es conversar sobre el problema que originó la discusión y tratar de resolverlo de una forma razonable y equilibrada.

Frases como: “se burla constantemente de mí”, “siempre me grita y me empuja”, “me dice que soy gorda y fea y que no merezco tener amigos” “Me rompe los juguetes a propósito”. “Me hace cosas horribles y lloro cada noche “, a veces no son tomadas en serio.

Estamos educados a que la agresión es normal entre hermanos. No obstante, para la terapeuta María Eugenia Díaz, afirma que tiene el mismo impacto negativo en la personalidad de los niños cuando llegan a la adolescencia y la madurez.

¿Ciclo normal?

La violencia entre hermanos se convierte en un círculo vicioso de golpes e insultos entre ellos, que en algunos casos tiene como consecuencia el distanciamiento en la edad adulta. Aunque estos son casos excepcionales, siempre hay que procurar que nadie pegue a nadie, porque es una falta de respeto al otro en su cuerpo, y en un niño, su cuerpo es su yo. En las discusiones entre hermanos siempre está la falta de respeto. El bullying entre hermanos es un tema áspero que quizás pasa más desapercibido porque los padres lo justifican.

La violencia familiar

Las agresiones y bromas pesadas entre hermanos es un tipo de violencia prevalente en las vidas de muchos niños y niñas, pero se sabe muy poco de este fenómeno. Un estudio publicado en la revista Pediatrics, destaca que los índices de acoso son más elevados dentro de casa que en las aulas y que el 85% de los adultos aseguró ver este tipo de violencia como algo normal.

“Así son los hermanos…” ¡Error!

Las agresiones identificadas varían del abuso psicológico al físico, en diversos grados: de los golpes al robo y rotura de juguetes, pasando por los insultos. En general, son percibidas por los padres como algo corriente, incluso, saludable al creer que es una manera de enseñar a los hijos a lidiar ante las situaciones difíciles que les deparará la vida.