Motor del desarrollo ¡a mover el cuerpo!

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Mother and baby doing yoga

Los niños están preparados para organizar su cerebro a través de los movimientos innatos

Para incentivar el desarrollo sano de nuestros pequeños, realmente no necesitamos hacer gran cosa, los niños están listos para desarrollar y organizar su cerebro ya desde el mismo proceso de gestación cuando las madres los notan moverse en sus vientres.

Con cada movimiento que un bebé realiza, en su cerebro se crean múltiples conexiones neuronales que le hacen organizarse internamente y madurar.

Un niño que hace muchas actividades físicas recabará del ambiente un sinfín de experiencias sensoriales que enriquecerán su sistema nervioso mucho más que si se quedara menos activo.

Ejercicio y aprendizaje

La vinculación entre movimiento o ejercicio físico y rendimiento académico o intelectual ha quedado sobradamente comprobada a través de diferentes estudios científicos en niños y adultos.

Pasos para un entrenamiento con: bebés y niños

Establece con tu bebé un contacto directo piel con piel desde su nacimiento y estimula todo su cuerpo a través de masajes de diferentes intensidades.

Méceles, balancéales y acúnales siguiendo tu instinto natural. Con este tipo de movimientos despertamos y ajustamos su sentido del equilibrio interno para que descubra el modo de hacer frente a la gravedad presente en el nuevo medio.

Ofréceles oportunidades de movimiento libre, sin obstáculos ni restricciones. El suelo es el mejor campo de entrenamiento para que los niños pongan en práctica todo su repertorio motriz.

Utiliza ropa cómoda que favorezca sus movimientos. Adapta la temperatura ambiente para evitar un exceso de capas que le impidan moverse, así como las prendas demasiado ajustadas o rígidas y el uso de calzado a una edad prematura.

Favorece en los pequeños que atraviese por todos los hitos motrices para los que viene programado desde que nace. Los desplazamientos a través de volteos, el reptado o el gateo, entre otros, son fundamentales para su desarrollo físico y cognitivo.

Anímales a realizar ejercicio e incluso a jugar utilizando etapas motrices anteriores ya superadas. Cuando un niño que ya camina retoma patrones como el reptado o el gateo está repasando aquellas conexiones neurológicas creadas en el pasado para no olvidarlas.

En los niños una buena coordinación muscular a través del entrenamiento nos permitirá automatizar movimientos secundarios como pedalear en una bicicleta, cambiar de marcha en el coche, mover los ojos para leer o la mano para escribir.