Diario Basta!

Incremento al salario mínimo

¿VARITA MÁGICA PARA ACABAR CON LA POBREZA EN MÉXICO?

Estoy consciente que ganar $90 diarios es insuficiente para una vida digna, dado que con salario mínimo no alcanza para adquirir una canasta básica, por tanto, uno de los más grandes retos de nuestro país es mejorar los salarios, pero ¿Cómo abordar este complejo fenómeno? ¿Incrementar los salarios mínimos por decreto es la solución a la pobreza?

En el último debate presidencial los candidatos expusieron sus propuestas en torno al tema; me resultaron insuficientes y demagógicas. Todos los candidatos, salvo Antonio Meade, se pronunciaron por incrementarlo, pero esto es inviable.

El aumento del salario no se da por decreto presidencial, sino que debe ser aprobado por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, misma que debe asegurar que las condiciones económicas justifiquen un incremento. Es un deber de todos analizar la viabilidad de este tipo de propuestas, pues temas como la informalidad no garantizan un beneficio para todas las familias por igual.

Por si fuera poco, según la OCDE, Mé- xico tiene las jornadas laborales más extensas y con uno de los niveles más bajos de productividad. Esta dicotomía es reveladora, ya que una baja productividad laboral disminuye la rentabilidad, e inhibe el surgimiento de nuevas empresas.

El costo real de implementar esta medida sin mejorar la productividad e inversión sería absorbido por las empresas establecidas y, éstas tendrían que elegir entre aumentar sus precios o despedir personal para ser rentables. Incrementar los salarios de los sectores más vulnerables debe ser una prioridad de política pública; implementarlo por decreto sería irresponsable y traería más consecuencias negativas que beneficios.

Hemos tenido un avance importante con la desindexación del salario, pero lo que más necesitamos es escuchar propuestas concretas, no para incrementar un referente de salarios, sino para incrementar la inversión, la productividad y el empleo.