Una colonia de artístas

81
Armando Ramirez

La colonia Villa de Cortés tiene su entrada en el jardín al lado de la estación del metro, se llama Plaza Victoria, rodeada por microbuses, tiene una fuente, con un monumento dedicado al compositor Ignacio Fernández Esperón “Tata Nacho”; compuso clásicos como Borrachita. Escribió un tema que utilizó Chespirito para sus personajes del Chavo del ocho, hay una escena donde el profesor Jirafales y don Ramón enseñan guitarra al Chavo y a Quico y cantan, “Quiero ver, otra vez, tus ojitos de noche serena”. Ese tema es de Tata Nacho.

La columna de la fuente dedicada a Tata Nacho es una buena muestra del más puro art decó, lástima que no tenga agua.

La colonia Villa de Cortés, fue fraccionada a mediados del siglo XX, primero llegaron a vivir trabajadores de los tranvías, cuyas calles tienen nombres de poetas y novelistas, como Leopoldo Lugones, Luis G. Urbina o José Revueltas. La colonia tiene un bonito jardín llamado Iztacihuatl, pero la gente le llama de las Bombas, al fondo hay un mural y una casa de Cultura. En la calle Javier Sorondo, en el número 261 vivió Lilia Prado, la musa de Luis Buñuel en películas como “Subida al Cielo” y “La ilusión viaja en tranvía”. En esta película José Revueltas participó en el guión. Y el escritor aquí tiene una calle con su nombre.

Por aquí anduvieron artistas, me dice el propietario del café “Son, son del café”, como Rafael Inclán, será porque la colonia al estar cerca de los estudios Churubusco, artistas como Lilia Prado compraron su casa aquí.

El café está en la esquina de Javier Sorondo y el parque, ahí tienen el combo del Gallo para desayunar, es café capuchino, croissant y jugo de naranja, nos dice el propietario Abel Martínez que surgió porque un puertorriqueño llegaba y saludaba con un “hola, Gallo” y gallo para allá y pedía un capuchino, un croissant y un jugo de naranja, así se creó el combo del Gallo, cosas de la Villa de Cortés, digo que tanto es tantito.