Las hijas perdieron el paso

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Lupita Reyes

La telenovela Hijas de la luna, arrancó con un elenco juvenil alegre y dinámico, otro maduro que les daba soporte y una propuesta musical atractiva. Con el paso de los días, todo vino a menos. Las maravillosas locaciones en Mazatlán fueron cambiadas por un back lot, que no se compara con los paisajes de Sinaloa que nos mostraron en el arranque.

La pareja protagónica ha perdido fuerza, la frescura de Juana Victoria ya no existe más y aunque insisten en que estudia hasta altas horas de la noche, es evidente que no le sirve de nada, pues era para que se cultivara un poco y ya no fuera tan ñera. Otro que sigue estancado en lo mismo es el personaje de Danilo Carrera, no se decide a casarse con el de Mariluz Bermúdez, pero tampoco termina con ella definitivamente. Y de las canciones y coreografías se olvidaron por completo de ellas.

Conclusión: Televisa compra una historia y permite que los adaptadores presenten al público algo que casi nada tiene que ver con la propuesta original.

De Las juanas de Bernardo Romero, solo quedaron cuatro medias hermanas que llegan a buscar a su papá y una de ellas se enamora del que cree su medio hermano, que al final resulta que no lleva su misma sangre y entonces ellos pueden estar juntos y ser felices. Todo lo demás ha sido una sucesión de anécdotas inconexas, con un exagerado acento en Las Juanas, para marcar que son distintas regiones de nuestro país.

Lo peor es que todavía le falta un mes al aire, así que nos quedan cuatro largas semanas de relleno, hasta que la tercera en discordia o muera o enloquezca; que el personaje de Alexis pague por sus maldades y se sepa que Sebastián no es hijo de Juan y sea feliz con Juañera Victoria.