‘Lo pasado, pasado…’

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Abarrota tres delegaciones. No tengo enemigos, reiteró AMLO.

Ciudad de México.- Este lunes Andrés Manuel López Obrador tuvo buen augurio. Tumultos y plazas a reventar en las tres delegaciones de la ciudad que gobernó: Benito Juárez, Coayoacán e Iztapalapa. Fue un día de fiesta donde el tabasqueño cosechó lo que sembró durante su jefatura de gobierno y donde obtuvo la calificación como uno de los mejores alcaldes del mundo.

Fue el mejor gobernante de la Ciudad de México en toda la historia de la capital, soltó una oradora en Coayoacán. Le va a devolver a México la esperanza, dijo una viejecita en Benito Juárez. Todo lo que hizo lo tiraron a la basura estos corruptos que mal gobiernan la capital ahorita, por eso vamos con El Peje y con Claudia Sheinbaum, le corearon un grupo de maestras en Iztapalapa.

El discurso de este día del tabasqueño fue de reconciliación. En Benito Juárez dijo: “no tengo enemigos, tengo adversarios y si ganamos no habrá venganza, sino reconciliación. Yo no vengo a destruir sino a sacar del atolladero en el que metieron al país estos corruptos que han mal gobernado”.

“Amor y paz, vamos a reconciliar a todos los mexicanos; ya lo pasado, pasado, ahora relajado, relajado”, sostuvo en los tres eventos donde hizo reverencia de brazos cruzados y se inclinó en forma de reverencia.

Hasta se me enchina la piel de escucharlo, soltó un millennial que tomaba fotos de manera insistente y algunas selfies, cerca del templete donde emitía AMLO un mensaje, en la explanada de Benito Juárez.

En Coyoacán no se quedaron atrás. Ahí fue una tarde emotiva. Obrador llevó a su esposa Beatriz y a su hijo Jesús. Y le dio calor a cuatro de los viejos luchadores de izquierda del país, Ifigenia Martínez, Porfirio Muñoz Ledo, Alejandro Encinas y Pablo Gómez.

María Rojo, quien es la candidata a la alcaldía de Coyoacán, dijo que es buena actriz pero que es mejor luchadora social, porque aprendió del ejemplo y de la mano de López Obrador a servir a los más necesitados y que por segunda vez busca gobernar esa demarcación.

Pero sin duda quien se lleva el “aplausómetro” luego de Obrador es la candidata a la gubernatura de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, quien no pierde oportunidad de machacarle a Mancera su “traición a la lucha democrática”.

Nos dio la espalda y traicionó a la Ciudad de México, soltaba en cada plaza ante el aplauso del ¡fuera Mancera, fuera Mancera! de los capitalinos.

López Obrador inició la semana con el pie derecho. Hoy lució feliz, radiante, con un rostro fresco y sonriente. Abrazó, besó, dio autógrafos, recibió medallitas y bendiciones de todo tipo.