¡Identifícalas! relaciones tóxicas

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El enganche a un amor insano puede ser tan adictivo como la nicotina o las drogas

En esta vida adulta, todos en alguna ocasión hemos sufrido de por amor, sin excepción. No obstante, existen amores que resultan tan perjudiciales como las adicciones.

Una de las consecuencias es la baja autoestima, cuando una persona deja de cuidarse por mantener esta relación tóxica que le traerá más complicaciones que alegrías.

Muchas veces no lo notamos, pero una de las principales señales es que sentimos decepción porque la persona, de hecho no encaja con lo que querríamos que fuera y eso nos genera frustración.

También es una relación perjudicial aquella en la que generamos conflicto para querer cambiar al otro, o en la que adoptamos una relación de sumisión adaptándonos a lo que el otro quiere para que esa relación no se rompa. Lo difícil, una vez detectado, es saber cómo salir de ella.

“Me estoy descuidando”

“Siempre creí que me quería. Mi novio era muy amable y cariñoso…”, al principio nunca se imagina tener un amor tóxico. El problema es cuando se llega al grado de al grado de no saber quién eres.

Todos somos susceptibles 

El problema está en que no sabemos que es lo que buscamos en la otra persona, nadie nos enseña a pensar en el amor de forma racional o realista, planteándonos cuales son nuestros valores y cuáles son los valores que busco en el otro. Como no lo tenemos claro es muy fácil que nos equivoquemos.

A veces el miedo a estar solos nos paraliza y ese miedo nos hace estar con quien no debemos.

Límites y amor propio

La pregunta clave entonces es, ¿cómo podemos enfrentarnos a las relaciones en sus inicios para no caer en comportamientos tóxicos? Solo teniendo claro que el amor nos tiene que aportar cosas positivas, que nos permitan crecer y ser felices.

Autoengaño

También es importante no dejarse llevar por la inercia, tener el valor de dejarlo cuando el amor se ha acabado. No autoengañarse. Se trata de un modelo de pareja insostenible basado en la dependencia y la dominación emocional o física.