Claudia, en tierra ajena

En A. Obregón y Contreras no gobierna Morena

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Ian Soriano

En la delegación Álvaro Obregón, durante su recorrido a pie, rodeada de señoras, por las calles montañosas de la colonia Garcimarrero, Claudia Sheinbaum recibe una peculiar queja de una vecina: el “viene viene” que controla el crucero de Santa Lucía y Sauces, es grosero, mienta madres, chulea a las mujeres, le pega a los carros… Nos hace falta seguridad, licenciada.

Es un intrépido descenso por una calle de escaleras, ahí las familias salen de sus puertas para saludar a la aspirante a jefa de Gobierno. De regreso, el tumulto que sigue a Claudia sube a paso forzado, colina arriba, con las piernas medio temblorosas pero acariciados por una llovizna constante.

En los recorridos territoriales, las inclemencias las alivianan los tamborazos y las porras como ¡Yo si me voy, me voy con la Sheinbaum!, o ¡Es un honor estar con Obrador!

Ayer, a Claudia le dio por bailar en la Álvaro Obregón, a petición de un colono que aprovechó el ritmo del bandazo. Ahí donde un rufián (no podríamos decirle franelero porque no tiene franela) hace la tarea de policía de tránsito, tal y como lo describe la vecina y sin que nadie pueda quitarlo del crucero.

Ni en la Álvaro Obregón ni en Magdalena Contreras gobierna Morena. Incluso en sus calles y casas se observan mantas amarillas y con un sol. Aún así, la candidata morenista se detiene a saludar lo mismo a los dueños de estas casas que a los de tiendas, verdulerías, carnicerías y hasta dulcerías.

Siempre está a la orden la selfie. Últimamente son jóvenes quienes buscan una foto con la mujer que viste una camisa blanca y un pantalón de mezclilla para hacer su campaña. Cuando el sol pega fuerte se pone una gorra de Morena y cuando llueve una chamarra color marrón.

En Garcimarrero, Las Cuevitas, Cruz Verde y El Toro, Claudia recibió la confirmación de que existe compra de voto de otras fuerzas políticas. Cuando en su discurso Sheinbaum llama a no vender el voto por un tinaco o por la famosa bolsa de frijol con gorgojo, quienes la escuchan se sienten alentados para sacar su frustración en un grito: ¡También dan pintura! ¡También colchones!

Si algo parece molestar a los habitantes de las dos futuras alcaldías que visitó la doctora es la falta de movilidad y la inseguridad.

A la señora que se quejó del “viene viene”, la doctora le dice: Para eso queremos llegar al Gobierno. Entonces, igual que varios vecinos que le exigen con fuerza algo a Sheinbaum, la señora quita el gesto duro de su rostro, le agradece y se contagia del aplauso callejero.

¿Qué tiene que ver Sheinbaum con el Politécnico?

Claudia Sheinbaum compartió un cariñoso recuerdo en el encuentro que sostuvo con la comunidad estudiantil del Instituto Politécnico Nacional:

“Yo crecí corriendo por los jardines de Zacatenco. Mi madre fue profesora aquí. Pero fue expulsada por participar en el movimiento estudiantil de 1968. Ahora es catedrática de la UNAM”.

AGENDA JUEVES 26

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Ángeles y Tetepetongo

Col. Lomas de Zaragoza (Iztapalapa)

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Col. Reforma Política (Iztapalapa)

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Ejidos de Santa María Aztahuacán 1

(Iztapalapa)

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Col. El Santuario (Iztapalapa)