Yo fui el último Adán

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Daniel Bisogno

Programas llegan, programas se van, así es la televisión y la vida en sí. Esta carrera es como la de un centro delantero de futbol: a veces entra el gol y a veces no; el chiste es estar tirando a portería constantemente, así es como se logra la tan ansiada permanencia, que es el verdadero éxito en esta profesión. Esto fue lo que les pasó a las de Club de Eva, que acaban de salir del aire el pasado viernes, después de haber sorteado una serie de problemas desde su inicio, cuando la idea original era de su productora Magda Rodríguez, quien al final se fue a Televisa y ya no produjo el programa, así que tuvieron que traer un bateador emergente. El concepto era de Magda, quien se lo vendió a Teleset (Sony) y esta compañía a su vez se lo vendió a Azteca. Alguien que ya no está en el poder decidió comprar esta revista, cosa difícil de creer, pues una revista no necesita ningún manual, todo el mundo conoce la fórmula. El caso es que arrancaron con problemas y se fueron tapando huecos durante toda su transmisión, pero el programa creo yo que no era malo. El caso es que yo fui de los últimos invitados a dicha emisión y la verdad es que me divertí como enano, me trataron muy bien las conductoras; decían que no se hablaban entre ellas y que había una muy mala relación, pues a mí me pareció todo lo contrario, sentí buena vibra y como que cada quien respetaba el lugar y el espacio de la otra. Verónica del Castillo, a quien siempre había visto yo muy seria hasta en maquillaje y me había yo quejado de que no me saludaba, se portó gloriosa y muy simpática; no se imaginan lo divertida que es, hasta creo que debería hacer un programa donde pudiera mostrar esta faceta, pues es muy chistosa. A mi Anette Cuburu tengo muchísimos años de conocerla, de hecho hasta fui a su boda en Acapulco; también se portó muy bien. Mi Esmeralda Ugalde, bellísima, con esa inocencia propia de su edad, me puso inconscientemente varios chistes para que yo rematara, principalmente con cosas que tenían que ver con don Antero, su padre, y con Ana Bárbara, su hermana; pero todo en buena lid. Tiene futuro esta niña, bueno hasta con Laura G, a quien yo no conocía en persona, hubo buena química y eso que me reclamó que yo había dicho que ahora cualquier gata decía que se le había llamado para entrar a Ventaneando. Yo no lo había dicho por nadie en específico, pero luego ya ven cómo es la gente, también Verónica y Esmeralda me reclamaron por sus respectivas hermanas (Kate y Ana Bárbara) a lo que yo les contesté que también qué hermanas se habían buscado, la verdad, pero todo con humor.

En su lugar entró ayer un programa conducido por dos de ellas, Anette Cuburu y Laura G, acompañadas de Roger González, de Club Disney. Este programa será un poco lo que era El Recreo, conducido por René Franco y Pamela Cerdeira, y servirá para analizar lo que pasa, por lo pronto en Mexicana Universal, y por supuesto en La Academia, que está próxima a iniciar. Así que veremos qué tal le va. Moraleja: Ya le dije a don Antero que me quiero robar a su hija en ancas, aunque si gana el Bronco, mis manitas me vayan a quedar mancas. He dicho.