Aplausos al merolico

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LA MADRE DE TODAS LAS ELECCIONES

ISABEL ARVIDE

@isabelarvide

La sorpresa del Debate Presidencial estuvo a cargo de Jaime Rodríguez “El Bronco”, que cumplió con creces su papel de esquirol. Es decir, desquitó la inclusión tramposa en la boleta electoral.

A cada intervención se fue directo a la yugular de Andrés Manuel, buscando provocar una respuesta de enojo. Esa era la apuesta que perdieron sus verdaderos jefes. Sin embargo, con su actitud de bravata sí consiguió, de sobra, la meta de sobresalir sobre lo previsible, cuadrado de las actuaciones de sus compañeros.

Y, para muchos, ganar el Debate. En el sentido de triunfo, porque fueron sus palabras las que trascendieron, las que llenaron las redes sociales, las que más se han repetido después. Su insistencia al proclamar, varias veces, que su solución para la inseguridad es “mochar” las manos de los ladrones es, obligadamente, tema de conversación. Durante el Debate hubo 43 ataques contra Andrés Manuel. Los más fuertes, los más tramposos, estuvieron en voz de Jaime Rodríguez. A eso iba, como buen porro electoral, a romperle la ecuanimidad al candidato puntero. Al margen de ésto hay que concederle una excepcional actuación, estilo Pedro Infante en Nosotros los Pobres, con la presentación de una bala y la mención a su madre analfabeta.

¿Se vale lucrar con el asesinato de su hijo? Si esta declaración de “víctima” de la violencia no hubiese estado acompañada de tantos chascarrillos, o de absurdos inimaginables como el retroceso de castigar a los ladrones con amputación de sus manos o las preparatorias militarizadas, habría sido conmovedor y conseguido una gran empatía social.

La actuación de Jaime Rodríguez fue lo más entretenido de una pasarela acartonada. Tendrá uno o dos puntos más en la próxima encuesta y pasará a la historia como un cómico .