Tratamiento rejuvenecedor

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Dr Abel De la Pena

El fotorejuvenecimiento facial es un tratamiento que consiste en aplicar pulsos de luz intensa (IPL) en la piel, penetrando en ésta y estimulando la formación de nuevo colágeno. Mejora la calidad de la piel y proporciona un aspecto más suave y terso de forma duradera.

La piel del rostro es una de las partes que muestra nuestra apariencia externa y, por lo tanto, es indicativa de nuestra edad.

La piel está formada por fibras de colágeno, elastina y células. Todos estos elementos van disminuyendo con el paso de los años, y se van produciendo transformaciones importantes en la matriz extracelular. Todo esto tiene como consecuencia el envejecimiento, en el cual intervienen, además de la genética, otros factores externos como, por ejemplo, el sol o el tabaco. Aquí es donde entra el fotorejuvenecimiento facial.

Es un tratamiento indicado para combatir los eritemas en el rostro, el cuello y el escote; poner remedio al daño solar; evitar problemas de pigmentación; combatir la piel desgastada o áspera; eliminar las cicatrices del acné, y remediar los poros. En general, el objetivo del rejuvenecimiento facial sin cirugía es ayudarle a conseguir una piel fresca y joven. Conviene realizarlo en combinación con otros tratamientos estéticos, como extractos proteicos derivados de células madre o nutrición celular de filorga; esto permitirá que los resultados sean mejores.

El tratamiento se realiza utilizando un gel frío sobre la zona que permite un sistema de enfriamiento que protege las capas más superficiales de la piel. Puede durar de 30 minutos a una hora. Tras el tratamiento la paciente puede hacer a su vida normal.