Las mujeres son mayoría

97
Galileo Galilei

Aun no empieza la campaña para los candidatos a las alcaldías (todavía hoy delegaciones) en la Ciudad de México y varios ya empiezan a resentir los estragos de sus malas gestiones como servidores públicos o legisladores.

Es el caso de la asambleísta Margarita Martínez Fisher, quien enfrenta una denuncia ante la FEPADE por fraude, porque prometió dinero que la ALDF autorizó para la reconstrucción durante 2018, a vecinos de varias colonias de la delegación Miguel Hidalgo para que apoyaran en ese entonces sus aspiraciones como candidata panista a la demarcación.

El inconveniente fue que sus operadores políticos hicieron que  mil vecinos  llenaran una solicitud con el logo de la ALDF y entregaran copias de su credencial del INE, con la promesa de que al iniciar 2018, recibirían en forma individual 3 mil 400 pesos.

Hasta la fecha los siguen esperando y lo peor es que la candidata panista se deslindó, al señalar que nunca prometió nada pues en esa ocasión acudió a varios mítines en calidad de asambleísta.

Los afectados anunciaron que no se quedarán con los brazos cruzados y harán que Martínez Fisher pague como sea por el fraude cometido. Y así quiere gobernar Miguel Hidalgo, cuestionaron.

Quien mantiene un constante trabajo para promover el voto en Iztapalapa, desde que decidió subirse al barco moreno hace un mes, es Alfredo Hernández Raigosa El Camarón.

Cuentan allá en Iztapalapa que El Camarón no se ha dormido en sus laureles y sin hacer ruido realiza los amarres necesarios en esa demarcación para mostrar toda la fuerza de sus estructura el próximo 1 de julio. ¿Será?

Quienes conocen  de la polaca, saben que la silla por la Ciudad de México  quedará entre mujeres; Alejandra Barrales o Claudia Sheinbaum, de la coalición CDMX al Frente o Juntos Haremos Historia, respectivamente.

Los momios tricolores reconocen que la estructura roja de El Basuritas Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, no será suficiente para apuntalar a Mikel Arriola, por más que patalee y descalifique a sus contrincantes. A final de cuentas sigue siendo un soldado del presidente, dijeron. Mikel lo dijo cuando era funcionario público. Ahora ya no? Habrá que preguntarle.