Diario Basta!

Disfrazan mensajes políticos, en videos

Ya descubrimos la paternidad de uno de los documentales huérfanos, porque nadie se responsabilice de producción. Circulan  en las redes, haciendo proselitismo a favor del los candidatos presidenciales de Morena (Movimiento Revolucionario Nacional) y el otro del PAN, (Partido Acción Nacional).

Uno se titula La niña bien, una chica popof, como les decía el inolvidable amigo Agustín Barrios Gómez, periodista, consul, políglota a los de la alta sociedad. A ritmo de reguetón, busca votos para Morena.

El otro video se titula Chavochaca y el mensaje en este es para el PAN . Un reguetonero, cantando, pone a La niña bien como mentirosa porque según ellos, el salvador de este país es el PAN y no Morena. Busca el voto de los millennials. Lo bueno que estos jóvenes no son como los muchachos de ayer (como solía decir el poeta chileno Neruda) y la ardilla ya es modelo dosmil.

Hablé vía telefónica con Rubén Carrillo, licenciado en comunicación, director de su propia casa productora, y me dijo que el productor de este comercial disfrazado de video musical, tiene nombre… Se llama Epigmenio y se apellida Ibarra, periodista, intelectual y productor ¡¡¡milloneta de izquierda!!!

El Chavochaca aparece igual que La niña, sin créditos de los realizadores. Para que esconderse. La Ciudad de México es tan transparente como la vio el Barón de Humbold (que Carlos Fuentes retoma el título para una de sus novelas), desde hace tantos años… No ha cambiado. Cambiando de tema, la obra Los Miserables que presenta OCESA, en el teatro Telcel, es la más completa de las que he visto en películas y teatro, pero con algunos actores fuera de personaje como Daniel Diges que interpreta a Jean Valjean (Nando Pradho como Javert está muy bien). Dura 2 horas con 45 minutos y resiente el trasero el tiempo de estar sentado, por la incomodidad de las butacas del teatro Telcel.

Para quienes la ven por vez primera y no han leído la historia original de Víctor Hugo, van a divertirse porque es una producción multimedia, con efectos de la moderna tecnología, trastos en movimiento y fuerte inversión. Se nota en la espléndida puesta. La vi y no me gustó la parte cómica que antecede al final. Parece un circo con los actores que interpretan a los taberneros. Su trabajo es bueno y los ovacionan. Y esto significa que los tres actores principales que son Valjean, Javert y Cosette, no se merecieron llevarse el aplauso más nutrido, cuando su trabajo es extenuante pero no impactó.

En suma, ninguna de las películas ni obras de teatro que he visto de esta historia de Víctor Hugo, han hecho una buena adaptación del libro. Tergiversan anécdotas, como la de Jean Valjean, presentándolo como iletrado cuando es falso. En prisión, el gobierno les dio escolaridad a los presos y él se instruyó en leyes. Lo ponen como fugitivo, mentira, él cumplió con una larga condena por robarse un pan y recibió un certificado de exconvicto. Se entiende que hay que compactar la historia, pero no falsearla.