Para ver a Simón el fin de semana… Simplemente maravillosa

63

Una fascinante historia de amor que se convierte en un clásico para la generación millenial 

Pocas veces encontramos una comedia romántica que logre cautivarnos de manera única y fresca, y es que la fórmula del amor se siente tan gastada hoy en día que muchas veces terminamos por odiarlas. Mucha gente adora este tipo de producciones, el romance y el misterio siempre estará presente, el deseo de encontrar ese amor verdadero, el destinado para estar a tu lado, y claramente buscamos identificarnos y soñar con esas historias en el séptimo arte, es por eso que Yo soy Simón vale la pena, porque consigue, de manera cálida, encantadora y diferente, ganar nuestro corazón.

Es una cinta dirigida a un público adolescente, pero no por eso los adultos están fuera de la jugada; la historia y su sinceridad pueden ser arropadas por toda persona en general. Esta generación millennial encantará una comedia romántica que les permitirá divertirse, emocionarse, consolarse y encontrar valor, una producción con un gran corazón.

Aunque tiene sus errores y fallas en dirección y guion, es rescatable el hecho de que logren encontrar una forma conmovedora y armoniosa de retratar esta historia basada en la novela Simon vs. the Homo Sapiens Agenda, de Becky Albertalli. Sin duda vale la pena que le den una oportunidad, es de esas pocas comedias románticas que, admito, me han cautivado.

La película es protagonizada por Nick Robinson, Katherine Langford, Josh Duhamel y Jennifer Garner (por mencionar a los más importantes), y definitivamente cumplen con su papel, de hecho le dan también una buena estructura y permiten disfrutar aún más la historia. Fue muy acertada la elección de este reparto.

En términos generales, Yo soy Simón es una excelente oportunidad de contemplar una buena historia de amor y superación, una historia que encuentra su mayor acierto en su pureza y sinceridad, y que estoy seguro tocará hasta las fibras más sensibles de tu alma. Recomendada para ver con la pareja.