¡Brinda, Necaxa!

GRACIAS A UN AUTOGOL, SE IMPONE CON LO MÍNIMO AL TOLUCA, QUE SE OLVIDA DEL DOBLETE

26

Aguascalientes, Ags.– El lamento de Santiago García fue acorde con su yerro, pues el mismo fue valedero para dejar la Copa MX en el Estadio Victoria, para que el Necaxa la levantara.

El defensa argentino se anticipó, pero su rebanón llevaba destino de gol a la inversa, y éste al final sentenció el duelo en favor de los Rayos 1-0, que de cualquier manera fueron los que más lo merecieron, porque pusieron el futbol y las agallas.

TALA, FIGURA

Aunque la visita comenzó a tambor batiente, intentando sorprender al conjunto hidrocálido, sus opciones carecieron de talento, de ahí que después del primer cuarto, los papeles se invirtieron.

Hernán Cristante e Ignacio Ambriz, los técnicos de Diablos y necaxistas, respectivamente, sabedores de que un título se tiene que buscar con todo, mandaron a las que suponen ser sus oncenas estelares.

Y el delantero paraguayo Carlos González, uno de los más peligrosos del rojiblanco, después de que vino la reacción, se convirtió en el tipo más incisivo.

En la primera, en la que parecía eludir la marca, fue fauleado, pero el cobro del tiro libre apenas sería anecdótico.

Después, en otra buena ejecución, que se combinó con la mala marca del zaguero, el mismo González se encontró con la gran desviada de Alfredo Talavera, quien para ese momento ya era factor.

Del otro lado, Marcelo Barovero, siempre seguro, apenas se inmutó en los primeros 45 minutos.

REBANÓN

Un duelo de ida y vuelta fue el que propusieron ambas escuadras para el complemento, pero siempre el anfitrión daba más visos de alcanzar el tanto de la diferencia.

En tanto, en una acción en que el árbitro auxiliar le echó mucha vista a la jugada, a la escuadra mexiquense le fue invalidado su tanto, por un claro fuera de lugar de dos escarlatas.

Y, cuando todo estaba dispuesto para los penaltis, y que las figuras fueran Tala o El Trapito, vino el desaguisado del defensor ‘3’ de los rojos, pues su intento de despeje llegó a sus propias redes, clareando a su arquero.

Todavía los de Ambriz estuvieron cerca del segundo, y en el camino se fueron con roja Pablo Barrientos y Rubens Sambueza.