El inicio de la leyenda Chávez

EL EXCANCERBERO DEL AMÉRICA BRILLÓ EN LOS CLÁSICOS, SOBRE TODO ANTE CRUZ AZUL; SUPERÓ LA SOMBRA DE HÉCTOR MIGUEL ZELADA

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Ciudad de México.– El portero argentino, Héctor Miguel Zelada, se convirtió en un estandarte del América, donde jugó de 1979 a 1987; ante su salida, la afición azulcrema veía difícil la llegada de un guardameta que cubriera su ausencia.

Sin embargo, apareció Adrián Chávez, proveniente del Necaxa, surgido en el Atlético Español, y en la temporada 1987-88 logró ganarlo todo bajo los tres postes de las Águilas.

“Se mencionaba que sería difícil que llenara los zapatos del portero argentino, que venía siendo el mejor durante los últimos siete años en el futbol mexicano”, acepta el propio Chávez.

Pero con grandes actuaciones el guardameta nacido en la Ciudad de México se ganó a la fanaticada milloneta, una de ellas se dio en la Jornada 36, en el duelo ante Cruz Azul, al atajar dos penaltis a los cementeros.

“Fueron grandes momentos, parteaguas dentro de la carrera que glorificaron en ese momento mi posición como portero, y que gracias a Dios se me dio apoyar para que el equipo triunfara”, rememora Chávez Ortiz.

Ese partido fue ganado por las Águilas 2-4, Adrián Camacho, Gonzalo Farfán, Antonio Carlos Santos y Carlos Hermosillo marcaron por los de Coapa, mientras que Armando Romero anotó en dos ocasiones por La Máquina, el primero de ellos vía pena máxima.

“Nos volvieron a marcar un segundo penalti, y al mismo Armando Romero se lo detengo; el tercer penalti se lo detengo a Agustín Manzo”, recuerda en entrevista para Grupo Cantón Chávez, quien conocía muy bien al propio Romero.

“Con Armando tenía una vieja amistad, él estuvo en la Selección Amateur con Diego Mercado y Alfonso Portugal, y yo estuve en el mismo proceso con los más jóvenes”.

A partir de ese juego, el conjunto americanista y el arquero tomaron el impulso necesario para lograr cuatro títulos, en el que fue el mejor año de Adrián con los cremas.

“Sí, indudablemente, porque ganamos la Liga ante Pumas; después el Campeón de Campeones al Puebla; también el Campeones de Concacaf al Defence Force de Trinidad y Tobago y la Copa Confraternidad que le ganamos en penaltis al Peñarol de Uruguay en Estados Unidos; además me dieron el Citlalli como mejor portero del futbol mexicano. Ese año fue mi consolidación y lo ratificamos en el siguiente”, evoca.

LOS CLÁSICOS, LO SUYO

El nombre de Adrián Chávez fue creciendo con el paso del tiempo y sobre todo con sus atajadas en los juegos importantes, como el antes citado ante La Máquina.

“Siempre se mencionaba que yo aparecía en los momentos difíciles, eso era porque realmente yo me motivaba más con el estadio lleno, cuando uno da más de sí, tanto contra Pumas, Cruz Azul y Chivas, que eran los llenos en el Azteca, era cuando uno estaba más concentrado para evitar los goles del rival, para mí siempre fue motivante tener el estadio lleno y por eso tenía mi mejor rendimiento”.

EL DÉRBY

El guardameta puede presumir haber vencido en una Final a los más grandes rivales del América en la Ciudad de México, además vistió las tres playeras, por lo que el excancerbero es una voz autorizada para definir cuál de los dos es más Clásico.

“Yo creo que contra Cruz Azul, por lo que significa la institución, además en Cruz Azul había jugadores más hechos, gente con peso, y en Pumas me tocó la época de puros jovencitos, había mucha diferencia entre uno y otro; cuando me tocó estar de lado de Cruz Azul y de Pumas, vi la diferencia que era ganarle al América, con Cruz Azul era prima triple, era lo máximo, y con Pumas era más por el orgullo de ver quién trabajaba mejor las canteras”.