Ciudad de México. – El ajolote mexicano podría ser una de las piezas fundamentales para contribuir en la cura del cáncer, así lo hicieron saber científicos, pues el genoma de este amiguito le permite regenerarse.

Este anfibio además de conservar su aleta dorsal de renacuajo y sus branquias externas, también  tiene la capacidad de regenerar sus extremidades y órganos. Por ejemplo puede recrear su cola, patas, corazón y cerebro.

De acuerdo con el UNAM Global este anfibio cuenta con 32 mil millones de letras de ADN en su organismo, esto es diez veces más grande que el humano.

Los científicos mencionan que si logran descifrar como se construye el genoma, es posible que se descubra sobre su regeneración de tejidos.

Esto no significa que las personas puedan descifrar algún órgano o extremidad, pero si ayudaría a entender el proceso curativo de la herida.

Sin embargo los estudios continúan para saber que otros beneficios tendría este anfibio para el ser humano.