Con La única internacional Sonora Santanera. Las demás son piratas

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Raquel Bigorra

En el corazón de la colonia Vallejo, La internacional Sonora Santanera tienes sus oficinas, local de ensayo, capilla donde realizan misas a los integrantes fallecidos, salón de eventos, y hasta estudio de grabación. Allí fui a platicar con ellos y sorprendida me quedé pues fui testigo de uno de sus ensayos. La multipremiada agrupación, ganadores de dos Grammy’s Latinos y nominados el año pasado al Grammy, desde el año ‘83, se reúnen los 12 integrantes cada miércoles para tocar sus tradicionales melodías.

¿Qué tanto pueden ensayar si ya se saben las canciones?

Lo que pasa es que la gente nos quiere escuchar tal cual sonamos en el disco (me cuenta Antonio Méndez, trompetista y fundador). Por eso cada miércoles, desde hace años ensayamos aquí. Sin darnos cuenta vamos agarrando vicios a la hora de tocar y eso no lo podemos permitir porque tenemos un público muy exigente.

¿También son exigentes con el vestuario?

Arturo Ortiz (percusionista e iniciador) claro, y antes había multas. Pero seguimos checando que los zapatos de todos estén boleados y sobretodo la puntualidad. Lo que pasa es que al público hay que respetarlo. Si esta agrupación se ha mantenido en el gusto de la gente por tantos años es porquesomos muy estrictos.

Que sienten cuando ven tantas agrupaciones que ostentan su nombre y son piratas, que no tienen el registro legal.

Mucho coraje, pero cuando se suben al escenario sabe el público que no somos nosotros, los originales, no tienen el rigor de esta agrupación. No suenan a La internacional Sonora Santanera, esa es la verdad.

Aquí hay integrantes iniciadores y también hay varios hijos. ¿Cómo manejan el dolor de despedir a un integrante?

Fue muy difícil cuando falleció mi papá, (me cuenta Sandro, de percusiones), tuve que subirme a dar función en Perfume de Gardenia y fue muy fuerte. Aunque se supone que de él aprendí que el show debe continuar fue muy difícil. Pero al público nunca le quedamos mal. En Guadalajara en un programa de televisión, no pudimos dejar de llorar mientras tocábamos. Aquí somos una familia, despedir a cada uno de los integrantes que se han adelantado es un dolor inexplicable. 7 integrantes, grandes músicos y personas. Unidos, seguimos adelante.

Al ritmo del Orangután estuve compartiendo un rato con los muchachos después de la entrevista. Por cierto, los invité a ver A oscuras me da risa y estuvieron echándome muchísimas porras Antonio Méndez y Francisco, su hijo. También llegó Arturo Ortiz y su hijo Arturo, todos integrantes de La Sonora Santanera, que el próximo mes de abril cumple 63 años de fundada. ¡Vaya bendición! Enhorabuena a todos mis amigos de La Sonora Santanera. Los quiero y me encantan. Nos leemos mañana en Ahí viene la Bigorra.