Congreso Incluyente

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Mtra. Soraya Pérez

Los retos que como país enfrentamos, exigen un Congreso que asuma plenamente su responsabilidad. Se trata de elaborar leyes que coloquen el bienestar común por encima de cualquier otra consideración.

Suena sencillo, pero basta revisar el articulo 73 constitucional para dimensionar el abanico de temas sobre los cuáles el Congreso debe erigirse como fuente de soluciones, las cuales incluyen educación, la participación política, la paridad entre hombres y mujeres, el crecimiento económico y la justicia, entre muchas otras.

En este sentido, no es casualidad que los estudiosos de la teoría política le otorguen preminencia al Poder Legislativo por encima del Ejecutivo y el Judicial. Ello es así porque en el Congreso es donde mejor se expresa la voluntad popular.

Al ser el representante de la diversidad que habita en nuestro país, el Congreso se erige también en el mejor garante de la división de poderes. Y qué bueno que así sea. No obstante, lo anterior también supone un desafío.

Para avanzar en la tarea de legislar, se requiere que el Congreso sea la casa de los acuerdos, y que los legisladores diseñemos andamiajes que permitan atender las necesidades del gobierno, de las empresas, de los grupos marginados, y en general de toda la sociedad.

Hacia delante, es necesario que las y los legisladores privilegien las coincidencias por encima de las diferencias, que tengamos la capacidad de tender puente entre las diferentes corrientes ideológicas.

Es con esa visión que asumiré la gran responsabilidad que me ha conferido mi partido, de postularme como candidata a diputada federal. Convencida de que México requiere un Congreso proactivo que actúe con sensibilidad y transparencia.