Como burro en primavera, no es un cuento

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Raquel Bigorra

Llegó la primavera y con las flores, las ganas de echar pasión. Es real, no es invento. Dan ganas de aparearse en estas fechas. Mire a su alrededor y cheque si no nota que su marido está como se dice coloquialmente, como burro en primavera.

Esta hermosa estación del año influye en nuestro estado de ánimo. Los días son más largos y con este clima cálido, nos volvemos menos irritables y de mejor ánimo. Se agudizan las emociones y como resultado, nos dan ganas de sentir placer.

Estudios médicos aseguran que la primavera provoca una mayor secreción de feromonas, así como la oxitocina, noradrenalina, y la dopamina. Estas hormonas participan en la atracción sexual entre las personas. Por eso si ve a su marido y se le antoja, es la primavera.

Les decía que los días son más largos y estamos más expuestos a la luz, esto afecta favorablemente tanto a hombres como mujeres, la secreción de endorfinas.

Nuestra vida social es más activa, el tamaño de la ropa es más chica. Ellos ven piel y se alborotan y nosotras también. Visualmente nos volvemos más atractivos enseñando más piel.

¿A poco no estamos más al pendiente de traer bonito pedicure? Con eso de que ya salió el sol, queremos andar en huaraches y eso a ellos los provoca. Nos cuidamos más, en todos los sentimos porque hay más que mostrar. La incitación sexual si nos vamos a lo visual, está más activa. Así que la producción de endorfinas y testosteronas está a todo lo que da. El resultado: mayor deseo sexual.

Llegó la primavera. Vamos a darle la bienvenida como se merece. Ánimo esposos. Es momento de sexo, sexo y más sexo. Vamos a encoger la ropa, olvidarnos de los dolores de cabeza y al marido dígale que así está a todo dar, como burro en primavera. Y vivieron felices para siempre gracias a El manual de la buena esposa.