Que se vaya el que no tiene talento

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Ciudad de México (15/02/2018).- Conferencia de Prensa de la Obra Por Que Los Hombres Aman A Las Cabronas en el Teatro 11 de Julio. PHOTOAMC
Daniel Bisogno

Desde el averno les escribo gargolillas del infierno, con un gusto demoníaco y un placer absoluto, este mentado mundo de la farándula donde todo está que arde, como el clima en esta caótica Ciudad de México, que de hacer un chingo de frío ahora hace un calor endemoniado, todo esto en cuestión de días, tengo tanto que contarles que no se por donde comenzar y eso me causa coraje aunque nada comparado con la muina con sentimiento que experimenta Irina Baeva, ahora que anda de gira con la obra de ¿Por que las mujeres aman a las cabronas?, y la confunden con Marjorie de Sousa, se pone como demonio y le pinta cremas a todos los que se atreven a confundirse de esa manera, pero acá entre nos, la verdad es que si se parecen, tienen el aire muy cañón y pues la gente a cada rato le grita ¡Marjorie ya deja ver al niño a Julián Gil!, y como la ven con Gabriel Soto, que también está de gira con esa obra, pues hasta le piden a él que la vuelva a cargar de a piñatita, como los captó una revista en la playa y hasta le piden que le saque de ahí tres tejocotes, una caña y dos mandarinas, pero él se niega molesto y les dice que ella no es la Marjorie. Oigan, no es por intrigar pero si a ustedes les gustan los de CD9, están en lo correcto pues resulta que fui a comer a La Taberna del León, restaurante de una de mis chefs favoritas Mónica Patiño y estaba yo muy a gusto deglutiendo y escuchando atentamente el piano que por cierto sonaba muy bien, luego dejó de emitir sonido y apareció junto a mí un hombre joven que me saludo muy amable y agradable y me dijo que era papá de Alonso de CD9 y nos pusimos a platicar, resulta que todos en la familia son músicos así que Alonso por eso lo trae en la sangre, el papá es precisamente el pianista de La Taberna y toca como los mismísimos ángeles y por eso le han inculcado a Alonso el amor por la música y el profundo respeto por esta profesión, donde el éxito sin duda alguna radica en la permanencia y si no me creen pregúntenle a Ricardo González Cepillín, a quien me acabo de encontrar a lo lejos en el aeropuerto internacional de la Ciudad de México, lo vi a lo lejos por lo que no lo pude saludar como me hubiera gustado pues lo quiero mucho a él y a toda su familia, sus hijos son amigos desde que éramos niños y le tengo un cariño muy especial a toda esa familia, pero me sorprendió verlo a lo lejos en una silla de ruedas y sus hijos empujándolo para poderlo transportar, de hecho me quedé con la duda si todo estaba en orden con su salud, ya ven que ya Cepillín ha sido víctima de dos infartos, pero por ahí me chismearon que no, que lo que pasa es que se fatiga con facilidad cuando tiene que caminar grandes distancias, así que prefiere que le echen la mano los del aeropuerto para transportarse. A la que ya le está dejando de gustar trabajar es a María Antonieta de las Nieves La Chilindrina, pues vino hace unos días al programa de domingo Mercado Azteca y estuve largo y tendido platicando con ella y me dijo que se está despidiendo ya del publico que la ha seguido tanto y durante años, y no tanto por ella sino por su marido quien se encuentra muy delicado de salud y está pensando seriamente en dedicarse a cuidarlo pero antes tendrá que cumplir con todos los compromisos que ya había adquirido para esta gira del adiós. Así que el adiós de La Chilindrina,¡puede ser muy pronto! Que se vayan mejor los que no tienen talento. He dicho.