El pasado de la Ciudad

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Armando Ramirez

UN BUEN PASEO AL PASADO DE LA CIUDAD INICIA EN LA CALLE DE DONCELES

Ahí está el Museo de la Caricatura, edificio novohispano construido por religiosos sobre construcciones aztecas, en el primer cuarto hay una ventana al pasa – do, ahí verá vestigios de la ciudad azteca.

Cruce por el pasaje Catedral y sale a Guatemala 18, entre al Centro Cultural España, en el sótano están los restos de lo que fue el Calmecac, la escuela militar de la élite aztecas, de ahí salían los caballeros águilas, caballeros tigre, etc. Ahí mismo en frente están las rejas traseras de la Catedral, ahí podrá ver una pequeña capilla llamada de las Ánimas, esta se construyó mientras se reconstruía la Catedral que había sufrido los estragos de inundaciones e incendios.

La Catedral que ahora tenemos es del siglo XVII y la capilla de Ánimas es más antigua, por cierto tiene unas escalerillas para entrar, por ellas la gente llamó, en esos años, a la calle de Guatemala, la calle de las Escalerillas. Sobre el muro de la capilla de Ánimas hay un cuadro esculpido en cantera, son unos personajes que están en medio de llamas, supongo que son las ánimas, no del purgatorio si – no del infierno.

En el 16 de Guatemala está la facha – da de un viejo edificio, a la entrada, tiene una inscripción que dice: Edificio Escalerillas, si mira entre las rendijas verá que es un solar. En Guatemala 24 están haciendo las excavaciones de lo que fue el templo de Ehécatl Quetzalcoatl, el dios del viento.

Creo que este dios era del top ten de los dioses aztecas, ya ven que hay otro recinto sagrado dedicado a Ehécatl en la estación del Metro Pino Suarez, recién remodelado. Los otros son Huitzilopochtli, Coatlicue, Tláloc y Tezcatlipoca, espejo humeante, uy.

En la calle de Guatemala y Argentina hay paso para el Zócalo, se puede detener a admirar las escalinatas, las serpiente, el Tzompantli, el Templo Mayor, maravilla del pasado azteca. Y en la Plaza de Seminario, se llama así, por que ahí estaba el Seminario Real, en la esquina con Moneda, no le voy a poder invitar unas che – las y unas tortas, ya no está la cantina el Nivel, digo, que tanto es tantito.