Mi reencuentro con la viuda de Raúl Velasco

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Chucho Gallegos

Me encontré a mi querida amiga Dorle, viuda de Raúl Velasco, acompañada de Tere, que trabajó con el cantante Raphael por mucho tiempo. Recordamos al mejor conductor que ha tenido la televisión con anécdotas que solamente mi querida alemanamexicana puede contar con ese sentido del humor que le caracteriza y esa gracia con la que conquistó a México desde que llegó de Alemania.

Recordamos cuando Raúl Velasco nos recibía una vez al mes en su casa de Bosque de las Lomas para conversar de diferentes temas. Mientras que Dorle cocinaba, él, un gran anfitrión, intercambiaba puntos de vista con Guillermo Vázquez Villalobos, creador junto con él del premio El Rostro de El Heraldo, del que surgieron Lucía Méndez, Verónica Castro y Adela Noriega, entre otros. A la vez que enriquecía la charla El Reportero Cor, Leopoldo Meraz, de El Universal; Luis Mario Santoscoy, productor del Teletón; Alberto Ciurana, hoy ejecutivo de TV Azteca, estos dos trabajaron y aprendieron junto a la producción de Siempre en Domingo.

A la vez que conversábamos en el comedor del Big Bar del Hotel Camino Real, surgió el tema de que Raphael lleva 14 años con el implante del hígado y Raúl solamente sobrevivió 8 años y Dorle me explicaba: “Es que Raúl tenía hepatitis C, que se la contagiaron en un hospital de San Antonio, Texas, cuando le hicieron una transfusión de sangre por la operación del corazón (nació con soplo). Raphael ha vivido muchos años con el implante de hígado, porque él padecía una hepatitis no tan agresiva, pero mi marido tenía la sangre contaminada”.

Dorle está alejada del mundo del espectáculo, viviendo en Los Ángeles, California, junto a su hijo Diego, que se dedica a la construcción de edificios. Nuestra querida Dorle, de ojos azules, alegre y cumpliendo 70 años, me dijo: “Trabajo como abuela, tengo dos nietos que son niños y viven cerca de mi casa; los visito y voy a atenderlos dos o tres veces por semana. Si vieras a mi hijo Diego, se parece todo a Raúl, desde la cabeza, hasta los pies. Y ya que me preguntas por Karina, ella vive en Cancún y está haciendo un libro de tipo social en idioma español e inglés”. Dorle y yo compartimos una broma sobre nuestros defectos físicos. Yo tengo un movimiento de cabeza oscilatorio, que parece que dijera no a todo y Dorle me dice: “Tú me dices no a todo y yo te hago la Britney señal”, y me enseña el dedo anular derecho, rígido, sobresaliendo del resto, muy parecido al que hizo Britney Spears para rechazar a los paparazzis. Dorle me comenta: “No pienses que soy grosera, sino que me quitaron un tendón del brazo y por eso mi dedo quedó parado, pero tú puedes decir no y yo te hago esta señal”. Me despedí de Dorle con mucho cariño, recordando los 20 años que Raúl y yo trabajamos produciendo el premio TVyNovelas, que yo inventé en 1982.